martes, 2 de noviembre de 2010

EL RETRATO DEL HIJO



EL RETRATO
DEL HIJO

TOMADO DE ROSANET


Un hombre rico y su hijo tenían gran pasión por el arte. Tenían
de todo en su colección; desde Picasso hasta Rafael.

Desgraciadamente, el hijo fue a la guerra. Fue muy valiente y
murió en batalla mientras rescataba a otro soldado. El padre recibió la
noticia y sufrió profundamente la muerte de su único hijo. Un mes más
tarde, justo antes de la Navidad, alguien tocó a la puerta. Un joven con
un gran paquete en sus manos dijo al padre: «Señor, usted no me
conoce, pero yo soy el soldado por quien su hijo dio la vida. Él salvó
muchas vidas ese día, y me estaba llevando a un lugar seguro cuando
una bala le atravesó el pecho, muriendo instantáneamente.

Él hablaba muy a menudo de usted y de su amor por el arte.» El
muchacho extendió los brazos para entregar el paquete: «Yo sé que
esto no es mucho. Yo no soy un gran artista, pero creo que a su hijo le
hubiera gustado que usted recibiera esto». El padre abrió el paquete,
era un retrato de su hijo, pintado por el joven soldado.

Él contempló con profunda admiración la manera en que el soldado
había capturado la personalidad de su hijo en la pintura. El padre
estaba tan conmovido por la expresión de los ojos de su hijo que los
suyos propios se arrasaron de lágrimas.

Le agradeció al joven soldado y ofreció pagarle por el cuadro.

«Oh no, señor, yo nunca podría pagarle lo que su hijo hizo por mí. Es
un regalo.»

El padre colgó el retrato arriba de la repisa de su chimenea.

Cada vez que los visitantes e invitados llegaban a su casa, les mostraba
el retrato de su hijo antes de mostrar su famosa colección. El hombre
murió unos meses más tarde y se anunció una subasta con todas
las pinturas que tenía. Mucha gente importante e influyente acudió
con grandes expectativas de hacerse a un famoso cuadro de la colección.

Sobre la plataforma estaba el retrato del hijo. El subastador golpeó
su mazo para dar inicio a la subasta.

«Empezaremos los remates con este retrato del hijo, quién ofrece
por este retrato?»

Hubo un gran silencio. Entonces una voz del fondo de la habitación
gritó:

«Queremos ver las pinturas famosas». Sin embargo el
subastador persistió:

«Alguien ofrece algo por esta pintura, $100.00, $200.00?» Otra
voz gritó con enojo: «No venimos por esa pintura, venimos por los Van
Goghs, los Rembrandts. Vamos a las ofertas de verdad».

Pero aún el subastador continuaba su labor: «El Hijo, El Hijo,
¿Quién se lleva El hijo?», Finalmente una voz se oyó desde muy atrás
de la habitación:

«Yo doy diez dólares por la pintura». Era el viejo jardinero del
padre y del hijo. Siendo un hombre muy pobre, era lo único que podía
ofrecer. «Tenemos $10?», «Quién da $20?», gritó el subastador.

La multitud se estaba enojando mucho. No querían la pintura de
El Hijo.

Querían las que representaban una valiosa inversión para sus
propias colecciones. El subastador golpeó por fin el mazo:

«Va una, van dos, VENDIDA por $10».

«Empecemos con la colección!», gritó uno. El subastador soltó
su mazo y dijo: «Lo siento mucho, damas y caballeros, pero la subasta
llegó a su final».

«Pero, y las pinturas?», dijeron los interesados; «Lo siento»,
contesto el subastador; «cuando me llamaron para conducir esta subasta,
se me dijo de un secreto estipulado en el testamento del dueño.

Yo no tenía permitido revelar esta estipulación hasta este preciso momento.

Solamente la pintura de EL HIJO sería subastada. Aquel que
la aceptara recibiría absolutamente todas las posesiones de este hombre,
incluyendo las famosas pinturas.

«El hombre que acepte quedarse con EL HIJO se queda con
TODO».

Dios nos ha entregado a su Hijo, quien murió en una cruz hace
más de 2,000 años. Como el subastador, su mensaje hoy es: «Quien
ama al Hijo lo tiene todo», no busques la salvación en cosas, lugares,
situaciones o personas donde nunca la encontrarás, la salvación de tu
alma es un maravilloso regalo de Dios, un regalo que se hizo extensivo
a ti aquella tarde en que Jesús dijo las palabras «Consumado es», es
un regalo de Dios y como tal debes aceptarlo, el buscar otras cosas es
equivalente a decirle a Dios que el sacrificio de su hijo no es suficiente
para ti.

Jesucristo mismo dijo estas palabras en Juan 3:16 «Porque de
tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para
que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna». Y
en Juan 14:6 «Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al
Padre, sino por mí».

No busques más, Dios ha hecho todo para que tú seas feliz,
bendecido, prosperado y que goces de la salvación desde ahora, sólo
si aceptas el sacrificio de Jesucristo y le recibes en tu vida como tu
guía, tu ejemplo, tu modelo, tu Señor.

«Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre
bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos»

Hechos de los Apóstoles 4:11-12

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469 - JOYAS ESPIRITUALES - 07/01 - FRATERNIDAD ROSACRUZ DEL PARAGUAY

LOS ETERNOS PEREGRINOS Por: Oscar Ponce de León



LOS ETERNOS
PEREGRINOS
Por: Oscar Ponce de León

Tan pronto y ya has probado la angustia del fracaso;
Tú también vas herido...
Lágrimas invisibles te queman las mejillas,
Y como un áspid llevas la rebelión y el grito...

Nadie, nadie se salva... La ley es para todos...
Para todos las piedras hirientes del camino...
Para todos el potro de tormento,
El látigo quemante, la corona de espinos!...

Y así la fatigada caravana,
A través de los siglos y los siglos,
Va arrastrando la cruz de sus dolores
Como lo hiciera Cristo...

No hay tregua ni descanso
Para el pobre y cansado peregrino...
Bajo el sol y la luna y las estrellas,
Hollando va los campos inhóspitos, baldíos,
Llevando su bagaje de dolores,
De tristeza y hastío!...

Una mano intangible y misteriosa,
-signada por los clavos del supliciolo
sostiene y lo ayuda
cuando se acerca al borde del abismo...
Y presintiendo que no está tan solo
Mira al cielo, angustiado y sorprendido!...

Mañana, ya consciente de las leyes
Que rigen su destino,
Verá crecer dos alas en sus hombros
Para alcanzar, como Icaro,
Los dorados países del Ensueño
Donde todo es purísimo...

Donde el amor no engaña ni alucina
Con falsos espejismos,
Y las almas gemelas van muy juntas
Por el sendero azul del Infinito...
Siempre brotan sobre la CRUZ las ROSAS,
Después de haber sufrido, los más cruentos martirios!...

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469 - JOYAS ESPIRITUALES - 07/01 - FRATERNIDAD ROSACRUZ DEL PARAGUAY

UN TEMPLO UNIVERSAL



UN TEMPLO UNIVERSAL

Ya sea religión, ciencia filosófica, psicología o metafísica, todo tiene
el mismo fin: “Conocimiento sobre su propia persona” bajo el epitafio de
Sócrates “Conócete a ti mismo”. Aquello que da al hombre un conocimiento
de sí mismo, puede ser inspirado solamente por el Ser -y Dios es
todo lo que ES.

El hombre está sobre la tierra para quitar el velo de la ilusión a la
personalidad material y dejar que la luz del espíritu transmute su naturaleza
animal. Así como David, rey de Israel, dejó en las manos de su hijo
Salomón la tarea que él no podía realizar, así cada generación de la familia
humana hereda a la siguiente, la tarea de construir el Templo o más
bien de reconstruir la Mansión de Dios -que es el Hombre.

El hombre está sobre la tierra para cumplir el propósito; construir de
acuerdo con el Plan del Gran Arquitecto del Universo. El hombre nace
con ojos y sólo tras largos años de penas y sufrimientos, aprende a ver
claramente, en armonía con el Plan. El hombre, en verdad, nace entre las
sombras de la ignorancia, pero también tiene capacidad para aprender.

Tiene voluntad, mente, corazón y manos fuertes y capaces para la
Gran Obra en la vida; transformando la piedra bruta de su ser en la piedra
perfecta de la fraternidad con la que construimos el verdadero Templo
Humano.

¿Que más puede pedir el hombre que la oportunidad de demostrar
lo que es, la idea que le inspira, la visión que le guía? Las religiones,
credos, organizaciones, sociedades, clubes y logias de la tierra, son grupos
de seres humanos reunidos en la tarea de aprender. La tierra es una
escuela gigantesca. Estamos aquí para aprender y nuestra presencia
demuestra nuestra necesidad de instrucción.

Todo miembro de la familia humana, como toda criatura viviente,
está luchando por romper los asfixiantes lazos de la limitación -física, material,
emocional e intelectual -que detiene a la visión espiritual y dejan a la
vida un ideal.

Cada vida es un lapso de tiempo dedicado al mejoramiento. Cada
segundo que pasa es una oportunidad, y son sólo los iluminados espiritualmente
los que han reconocido que la vida es una oportunidad para
Servir en todas sus actividades diarias, y que no se “retiran” del trabajo de
construir el Templo dentro de sus personalidades humanas.

El templo es una universidad, enseñando las artes liberales y las
ciencias del alma para todo el que atienda a sus palabras. Es una representación
de la Infinita y Eterna Morada del Gran Arquitecto del Universo.

Sus sillas son asientos de cultura; sus pilares sostienen el arco de la
educación universal, no solo en las cosas materiales, sino en las cualidades
que son del Espíritu. Sobre sus muros están inscritas las sagradas
verdades de todas las naciones y de todos los pueblos y sobre aquellos
que se reúnen dentro de sus portales con comprensión de la UNIDAD de
la Única Ley de la Vida tal como fue enseñada por los Grandes Maestros
Espirituales. El Templo es, en verdad, aquello perdido por tanto tiempo,
que todos han buscado durante edades; para encontrarlo, todos los Grandes
Maestros Espirituales han dado indicios:

“A menos que seais como pequeños niños, no veréis el Reino de
Dios”.

“El Reino de Dios está dentro de Vosotros”. “¿Queréis conocer a
Dios? Primero conoceos vosotros mismos”. “¿Queréis amar a Dios? Primero
ama a tu hermano”. “Si un hombre dice: Amo a Dios y odia a su
hermano -ese hombre miente”.

El Templo de Dios es una filosofía-religiosa que no tiene ningún credo.

Sus templarios se inclinan sólo ante la Verdad Absoluta sin importarles
quién la lleva; sirven a la luz en vez de discutir sobre el que la trae. En
esta forma demuestran que tratan de conocer mejor a la Voluntad y a la
Ley, el Propósito y el Plan del Gran Arquitecto de la Creación, visible e
invisible. Ninguna religión más verdadera hay que la Camaradería Universal
y la Fraternidad, con el propósito de glorificar a Dios y de construir
un Templo con una actitud constructiva, positiva y noble; impersonal y
unificadora.

* * *

469 - JOYAS ESPIRITUALES - 07/01 - FRATERNIDAD ROSACRUZ DEL PARAGUAY

sábado, 30 de octubre de 2010

CUENTAN QUE ...



CUENTAN QUE ...

Cuentan que un muy buen hombre vivía en el campo pero tenía
problemas físicos, cuando un día se le apareció Jesús y le dijo: «Necesito
que vayas hacia aquella gran roca de la montaña, y te pido que
la empujes día y noche durante 1 año». El hombre quedó perplejo
cuando escuchó esas palabras, pero obedeció y se dirigió hacia la
enorme roca de varias toneladas que Jesús le mostró.

Empezó a empujarla con todas sus fuerzas, día tras día, pero no
conseguía moverla ni un milímetro. A las pocas semanas llegó el diablo
y le puso pensamientos en su mente: «¿Por qué sigues obedeciendo
a Jesús? Yo no seguiría a alguien que me haga trabajar tanto y
sin sentido. Debes alejarte, ya que es estúpido que sigas empujando
esa roca, nunca la vas a mover». El hombre trataba de pedirle a Jesús
que le ayudara para no dudar de su voluntad, y aunque no entendía se
mantuvo en pié con su decisión de empujar.

Con los meses, desde que se ponía el sol hasta que se ocultaba
aquel hombre empujaba la enorme roca sin poder moverla, mientras
tanto su cuerpo se fortalecía, sus brazos y piernas se hicieron fuertes
por el esfuerzo de todos los días. Cuando se cumplió el tiempo el hombre
elevó una oración a Jesús y le dijo: «Ya he hecho lo que me pediste,
pero he fracasado, no pude mover la piedra ni un centímetro» . Y
se sentó a llorar amargamente pensando en su muy evidente fracaso.

Jesús apareció en ese momento y le dijo: «¿Por qué lloras? ¿Acaso
no te pedí que empujaras la roca? Yo nunca te pedí que la movieras,
en cambio mírate, tu problema físico ha desaparecido. NO has fracasado,
yo he conseguido mi meta, y tú fuiste parte de mi plan».

Muchas veces al igual que este hombre, vemos como ilógicas las
situaciones, problemas y adversidades de la vida, y empezamos a
buscarle lógica, nuestra lógica, a la voluntad de Dios y viene el enemigo
y nos dice que no servimos, que somos inútiles o que no podemos
seguir. El día de hoy es un llamado a «empujar» sin importar qué tantos
pensamientos de duda ponga el enemigo en nuestras mentes,
pongamos todo en las manos de Jesús, y Él por medio de su voluntad
nunca nos hará perder el tiempo, más bien, nos hará ser más fuertes!

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469 - JOYAS ESPIRITUALES - 07/01 - FRATERNIDAD ROSACRUZ DEL PARAGUAY

ABUNDANCIA DE TODAS LAS COSAS LEY DE PROSPERIDAD (II)



ABUNDANCIA DE TODAS LAS COSAS
LEY DE PROSPERIDAD (II)

Del libro: EN ARMONÍA CON EL INFINITO por RODOLFO WALDO TRINE

La fe absoluta es la única condición del verdadero éxito. Cuando
reconozcamos que el hombre lleva en sí los elementos de triunfo o
de vencimiento, y que éstos no dependen de condiciones externas,
podremos transmutar estas condiciones en elementos de éxito. Cuando
lleguemos a este superior reconocimiento y pongamos nuestra vida
en completa armonía con las leyes superiores, seremos capaces de
enfocar y dirigir el despertamiento de las internas fuerzas de modo
que de su impulso vuelvan cargadas con lo que les ordenamos que
traigan. Seremos entonces más que capaces de atraer el éxito, si no
en grandes, en cortas proporciones. Podremos entonces establecer
en nosotros un centro tan firme, que en vez de correr de aquí para allá
en busca de esto o lo otro, podamos estarnos quietos en nuestro interior
y atraer las deseadas condiciones. Si nos establecemos en este
centro y nos mantenemos firmes en él, veremos cómo parece que las
cosas vienen por el camino apetecido.

La mayoría de las gentes sólo atienden hoy en día a las cosas
que llaman prácticas y de cotidiano provecho. Cuanto más cuidadosamente
examinemos las leyes fundamentales en las capitales verdades
que estamos considerando, tanto más veremos que no sólo son eminentemente
prácticas, sino que en cierto modo son lo único práctico de
cuanto en el mundo existe.

Gentes hay que se vanaglorian de ser más prácticas: pero muchas
veces son más prácticas quienes no creen serlo. Y por otra parte,
quienes se ufanan de ser hombres prácticos lo son muchas veces
menos, pues aunque en cierto modo lo sean, son absurdamente especulativos
en cuanto a la totalidad de la vida se refiere.

¿Qué provecho, por ejemplo, puede haber para el hombre que,
materialmente hablando, es dueño del mundo entero y jamás trató de
adueñarse de sí mismo? Multitud de hombres vemos completamente
engañados sobre el concepto de la vida real, hombres que no han
aprendido ni el abecé de cómo debe vivirse. Son esclavos abyectos de
los bienes temporales, pues aunque se creen dueños de sus riquezas,
están completamente dominados por ellas, y sus vidas son inútiles para
sus semejantes y para el mundo entero. Así es que cuando ya no pueden
sostener el cuerpo por medio del que se relacionaron con el mundo
material, se quedaron pobres, miserablemente pobres, e incapaces
de llevarse ni la más insignificante partícula de sus riquezas; se van a
la otra vida despojados y desnudos.

Las buenas acciones, las educidas cualidades del carácter, las
actualizadas potencias del alma, las positivas riquezas de la vida interior,
todo aquello que llega a ser nuestro eterno bien, no ocupa lugar
alguno en su mente y por ser esto andan privados de lo verdaderamente
necesario a la vida. Y aun muchas veces peor que privados;
porque no hemos de suponer que una vez adquiridos los hábitos pueden
perderse más fácilmente en otra forma de vida distinta de la actual.

Quien deja voluntariamente tomar vuelos a determinado vicio, no
hemos de suponer que por simple muerte del cuerpo establezca condiciones
de perfección. Todo tiene su ley, su causa y efecto. Se recoge lo
que se siembra, no sólo en esta vida, sino en la otra.

Quien tiene por único deseo amontonar bienes terrenos estará
también esclavizado por este deseo aun después de su muerte; pero
entonces no tendrá medio de satisfacerlo: Dominado por aquel vicio,
será incapaz de poner sus afectos en otras cosas y el deseo no satisfecho
le atormentará doblemente. Y aun su tortura puede acrecentarse
al ver que pródigos herederos dilapidan las riquezas con tanto afán
por él amontonadas. Legó sus propiedades a otros sin que pueda
reconvenirles ni una sola palabra por su mal empleo. ¡Qué locura,
pensar que los bienes materiales son nuestros! ¡Qué absurdo, cercar
unas cuantas áreas de la tierra de Dios y decir que son propiedad
nuestra! Nada es nuestro hasta el punto de detentarlo. Las cosas que
a nuestras manos llegan, no llegan para que las poseamos ni mucho
menos para que las atesoremos, sino, para que de ellas hagamos
prudente y acertado empleo. Somos simples administradores y como
tales se nos exigirá cuenta de los bienes que se nos hayan confiado.

La gran ley de las compensaciones, que se deja sentir en todo el mundo,
es admirablemente exacta en sus efectos, aunque a veces no podamos
del todo entenderla ni advertirla siquiera cuando actúa en relación
con nosotros mismos.

Quien entra en la vida superior, ya no desea amontonar riquezas
ni demasías de otra especie. En el grado en que aquilate las espirituales,
desdeñará las terrenales. Cuando reconozca que de su interior
mana la fuente que a su debida hora puede poner en sus manos lo
suficiente para proveer a todas sus necesidades, no se afanará por
más tiempo en atesorar riquezas materiales que absorberían toda su
atención y cuidado; y así pone su pensamiento y emplea el tiempo en
las realidades de la vida. Primero halla el reino de Dios y después obra
de manera que lo demás se le dé por añadidura.

Más difícil es que un rico entre en el reino de los cielos, dijo
aquel Maestro que sin tener nada lo tuvo todo, que un camello pase
por el ojo de una aguja. Quiere esto decir que si un hombre sólo piensa
en acumular tesoros por su demasía no puede disfrutar, se verá
incapaz de hallar aquel maravilloso reino con el que todas las cosas
van aparejadas. ¿Qué vale más? ¿Tener un millón de dólares con el
cuidado que tal riqueza lleva consigo, o llegar al conocimiento de leyes
y fuerzas por las cuales cada necesidad quede satisfecha en tiempo
oportuno, y saber que nada justo nos será negado, que la dádiva será
proporcionada a la petición?

Quien entre en el reino de este elevado conocimiento no cuidar-
0 de llevar consigo las insanas superfluidades que muchos hombres
disputan hoy por su más firme apoyo en este mundo, sino que las
evitará como se evita cualquier horrible lacería. Cuando reconozcamos
las fuerzas superiores, atenderemos más solícitamente a la verdadera
vida, en vez de atender al atesoramiento de vanas riquezas
que más bien estorban que ayudan. Tal es el fundamente de la verdadera
solución en ésta como en todas las fases de la vida.

Si las riquezas transponen cierto límite, ya no podemos aprovecharnos
de ellas y son impedimento en vez de auxilio, castigo en vez
de bendición. Por doquiera hay gentes que viven desmedradas y raquíticas,
y podrían vivir lozanas y dichosas, henchidas de perenne gozo,
si hubiesen empleado sabiamente la gran parte de su vida malgastada
en atesorar.

El hombre que atesora durante toda su vida y al morir lega su
hacienda para fines expiatorios, yerra en el concepto de la vida. No es
mérito en mí dar un par de botas viejas al descalzo; pero suponiendo
mérito a la dádiva, sí lo es dar un par de botas nuevas a quien va
descalzo en el rigor del invierno y se esfuerza en vivir honradamente
para sustentar a su familia. Y si al darle las botas le doy también mi
cariño, tendrá doble dádiva y yo doblada bendición.

El más prudente empleo que el rico puede dar a sus riquezas es
acumularlas en su conducta moral, en su carácter, día por día mientras
viva. De este modo su vida irá acrecentándose y enriqueciéndose
continuamente. Tiempo llegará en que se dispute por desgracia que
un hombre muera y deje tras sí acumuladas riquezas.

Muchas personas moran en palacios y son más pobres que
quienes carecen de techo donde cobijarse.

Hay también una ley superior que priva del verdadero gozo y de
sus plenas facultades a quien atesora, pues la avaricia coloca en el
nivel de la pobreza.

Muchas gentes se alejan de lo elevado y óptimo por aferrarse a
lo caduco. Si desecharan lo pasado, cederían sitio a cuanto nuevo les
llega. La avaricia siempre acarrea pérdidas en una u otra forma. El
empleo prudente entraña siempre beneficiosa remuneración.

Si el árbol mantuviera en sus ramas las marchitas hojas, ¿brotaría
en él nueva vida al fecundo hálito de la primavera? Si el árbol
está muerto, no caerán las mustias hojas, no echará yemas y rebrotes;
pero mientras viva el árbol, necesario es que se despoje de su marchito
follaje para ceder sitio a las verdes hojas.

Ley del universo es la opulencia; ley es la abundante satisfacción
de toda necesidad si no hay nada que a ello se oponga.

No atesorándolas, sino por el prudente uso de las cosas que a
nosotros lleguen, tendremos una siempre renovada provisión de ellas,
según nuestras verdaderas necesidades. Por este medio, no sólo poseeremos
los inextinguibles tesoros del infinito Dios, sino que por nuestra
mediación llegarán a manos del prójimo.


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469 - JOYAS ESPIRITUALES - 07/01 - FRATERNIDAD ROSACRUZ DEL PARAGUAY

Superarse - Recopilaciones por el Hno. José Ocampos


Superarse
Recopilaciones por el Hno. José Ocampos

Es difícil dominarse, pero es satisfactorio cuando llegamos a la
propia superación. Los más grandes hombres son los que se han superado.

La superación en todos los órdenes, es la ley fundamental en
la vida de los hombres y de las instituciones.

El mundo va siempre adelante, siempre progresando; no quedes
tú estacionado, pues en ese caso te desdices de tu condición humana.

Cuán pronto se apagará la luz de la más brillante inteligencia si no
la avivan los vitales rayos del sol espiritual que hará posible transitar
siempre por la senda de la superación.

Supongamos que sembramos una simiente en la tierra donde el
terreno nos parece propicio, pero vemos que pasa el tiempo y la semilla
no llega a germinar; hay algún factor que impide el crecimiento de la
planta, ya sea porque la tierra no es buena o porque no se ha regado,
o porque había demasiado sol o demasiada humedad; lo cierto es que
la planta no ha crecido, no se ha desarrollado. Esto es lo que pasa con
muchas personas que comienzan con entusiasmo, con interés, la vida
difícil del espiritualismo esotérico, donde el valor, la voluntad, el deseo
de superación, la convicción interior debe ser lo primero, lo sustancial,
y se lo deja de lado; al poco tiempo se enfrían perdiendo una maravillosa
oportunidad. En el caso de la semilla, el resultado es que se
pudrió; en el caso del estudiante malogrado es que se quedó seco por
dentro por la falta de espíritu de superación.

La libertad humana tiene su raíz en la conciencia del hombre y
cuando la conciencia está oscurecida por el error y empañado por el
vicio de la falta de voluntad para superarse, no puede existir la verdadera
libertad. Necesario es por lo tanto, destruir el error y el vicio,
iluminar la conciencia del hombre con la luz de la verdad y en la determinación
de superarse.

Un hombre no puede vivir nunca en el vacío, la persona humana
recibe un sinnúmero de excitaciones del mundo circundante exterior
mediante sus órganos sensoriales. Depende de que la persona dedique
su atención positiva, concentrando toda su energía en la acción
que va a desarrollar y así conseguirá sin lugar a duda la superación
para concretar sus anhelos.

La persona que acuse una seguridad en su capacidad, que posee
sentimiento elevado, anda con ligereza, con ímpetu y elasticidad,
no hay duda de que lo superará. En cambio, quien tenga que arrastrar
el invisible peso del sentimiento de inferioridad, camina como el que
lleva una carga considerable sobre sus hombros. Lleva encorvada la
espalda, arrastra penosamente sus extremidades. Anda cabizbajo y
encongido, toda su presencia denota inferioridad, abatimiento. No tiene
espíritu de superación.

Cuando la carga de los sentimientos de inferioridad se hace demasiado
pesada, hasta tal punto que una compensación en las esferas
útiles y normales de la vida no conseguirá restablecer al quebrantado
equilibrio autoestimativo. Sólo un poderoso afán de superación
hará posible equilibrar la balanza en forma favorable.

Cuando hay compensación, el más puro afecto y el sentir profundo
de la amistad leal han vinculado un corazón con otros corazones,
no hay distancias ni barreras que puedan detener a un grupo que va
en pos de un ideal de superación.

No es posible que dilapidemos la vida en inútiles esfuerzos, hay
que tratar de hacer algo importante siempre. No es posible vivir sin
hacer algo útil. No es posible vivir sin obrar, sin actuar, sin tener un fin,
una aspiración, una meta de superación

Cuando hacemos algo influenciado por un poderoso interés, por
un gran esfuerzo de superación, el éxito no se hará esperar. Llegará
siempre.

La intuición es propia de los espíritus superiores y bien equilibrados,
que se adaptan instantáneamente a los problemas que se les
plantean, y encuentran la solución de los mismos como consecuencia
de un intenso deseo de superación y de un rápido razonamiento operado
en su ser subconsciente.

Si todos los hombres nos educáramos disciplinadamente, educáramos
nuestra voluntad y supiéramos concentrarnos en nuestro propio
mundo interior, en el regazo del fecundo silencio, en el santuario de
nuestra conciencia inviolada, encontraríamos sin duda alguna, esa paz
del corazón, tan necesaria, superaríamos sin duda alguna las vanas y
superficiales vibraciones nerviosas que envenenan nuestra vida, que
corroen nuestra vida como un cáncer maligno, por motivos sin mayor
importancia. El único refugio para neutralizar groseras intenciones y
revitalizar nuestra energía anímica, es en el silencio. El remanso de
esa soledad en que solamente pueda aquietarse la voluntad siempre
tensa por la lucha diaria, y donde también encontraremos nuevas savias
de fortalecimiento y de superación.

Para superarnos, debemos ser como la abeja, salir a trabajar,
luchar, defendernos de enemigos, volar incansablemente después de
haber libado el néctar de las flores del largo camino, pero debemos
recogernos en el panal, para en el silencio y en la tranquilidad, restaurar
energías espirituales, elaborar la miel del alma que es el sumun de
la vida y así cumpliremos con la misión de Dios al convertirnos como
sembradores del bien, del amor y de la paz para la formación de una
sociedad mejor con gran espíritu de superación.

El hombre está hecho de una arcilla mezcla de aciertos y fracasos,
de alegrías y llantos, pero el que se esfuerza y busca superarse,
siempre saldrá adelante.

Cuando hacemos algo por alguien: ¡Qué bien nos sentimos!

Si queremos superarnos en el sendero espiritual, hagamos algo
por alguien. Nos sentiremos como gigantes, listos para conquistar cualquier
cosa, por más difícil que sea. Nos pondrá en actitud de permanente
superación para realizar y concretar las más difíciles empresas.

Hay personas que tienen fallas, ya sea de pereza, vicios, temor,
conformismo y otros males, éstos son parásitos que hay que eliminar.

Cuando se busca mejoramiento, superación hay que eliminar de
la mente todo lo que quiera interponerse, para eso hay que tener una
voluntad gloriosa de vencer, de superarse. Ese mejoramiento, esa
superación debe buscarse en nuestra propia alma, en nuestra propia
sangre, en la fuente de nuestro propio ser.

Vivir es aprender para ignorar menos. Es amar para vincularse
más estrechamente con nuestros hermanos, es admirar para compartir
la excelencia de la naturaleza y de los hombres, es esfuerzo para
mejorarse, un incesante afán de superación, de elevación hacia ideales
definidos y superiores.

Cuando la desesperanza y la desilusión no nos aniquilan, es porque
se han convertido en una fuente donde otra esperanza y otra ilusión
veremos surgir.

Para triunfar en la vida hay que tener una moral inclaudicable de
permanente afán de superación que sea para honra y no para caricatura
de honra.

Dentro del corazón del hombre, hay una voz sin palabras que
muchas veces nos acosa y nos apremia para recordarnos que debemos
comprender y aceptar la existencia de Dios, y que Dios es puro
amor y que le gusta ver a los hombres y mujeres en permanente superación.

Cada día debemos resucitar moral y espiritualmente, transformarnos,
superarnos, convertirnos en seres más comprensivos, más
optimistas, más bondadosos, y que la sombra de la duda nunca nos
envuelva.

La vida que no florece y ni es estéril, ni es fecunda, ni crece, es
vida que no merece ser llamada vida.

El deprimido es un agresor. Agrede a los que lo rodean y se agrede
a sí mismo con su pobre estado de ánimo deprimente. Es apático,
apagado, derrotista, no tiene ni no sabe cómo encender la antorcha
de la superación.

Si queremos triunfar hasta el límite de nuestras posibilidades, y
aún más allá de nuestras posibilidades, debemos tener aspiraciones
superiores, incontenible afán de superación, mantenernos en la creencia
de que somos capaces de triunfar y que conseguiremos nuestro
objetivo a pesar de todos los inconvenientes y no habrá dificultades y
obstáculos que puedan detener nuestra determinación de superación
para alcanzar el triunfo final.

Dios a veces nos pone prueba para conocer nuestro poder de
reacción y nos manda algún dolor. En ese caso, debemos agradecer a
Dios por darnos la oportunidad para saldar deudas pasadas y así seguiremos
superándonos para soportar nuevas pruebas para tener mejor
noción de la vida.

Si a un enfermo grave le hemos dedicado todo el tiempo de su
penosa enfermedad, todo nuestro amor, toda la nobleza de nuestro
más puro sentimiento, la muerte de esa persona: será como una de
las grandes formas eternas de vida y una maravillosa enseñanza para
superarnos en la vida.

Este hermano va envejeciendo en edad pero no en espíritu, buscando
llegar al oasis de la paz infinita tratando de sembrar siempre. En
mi andar no hay dolor que no haya conocido en este largo existir, pero
me siento muy feliz por la misión que Dios me ha encomendado. Las
dificultades, pruebas que Dios me ha mandado, han servido para ver,
aprender y comprender para superarme y poder ser un buen colaborador
del Señor. La misión más grata que se nos puede dar es atender
a un enfermo. Sintámonos felices cuando Dios no manda esa misión.

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469 - JOYAS ESPIRITUALES - 07/01 - FRATERNIDAD ROSACRUZ DEL PARAGUAY

lunes, 25 de octubre de 2010

EL GÉNESIS


EL GÉNESIS

Los observadores de aproximan al Creador. Ha sonado la hora
de un nuevo amanecer cósmico, de un nuevo Día. Ha llegado el tiempo
de que el Cosmos despierte tras la noche.

Dios sentenció, y Su risa conmocionó el espacio y Su palabra, de
la oscuridad primigenia, sacó a la luz la nueva aurora en el nuevo
espacio del mundo.

Hermes Trimegisto



Las anteriores palabras del tres veces grande iniciado egipcio sirven
al objeto de introducirnos en el estudio de la Escritura de los Comienzos
Eternos. El libro del Génesis pone los cimientos de los sucesivos
libros de la Biblia. Todo lo que sigue es un desarrollo de poderes
descrito y de procesos y perfilados en el primero de los sesenta y seis
Libros contenidos en la Sagradas Escrituras. Entre las narraciones
bíblicas de la Creación y las enseñanzas de la ciencia académica existe
una relación más intima de lo que ordinariamente se reconoce. Una
estrecha interpretación tegnológica, por un lado, y una ciencia falta de
iluminación espiritual, por otro, son las responsables de la distancia
que existe en las mentes de muchas personas entre las enseñanzas
de ambas. Afortunadamente, los maalentendidos, que han distanciado
a muchos estudiantes serios de la Biblia de los de la ciencia, están
desapareciendo, gracias a la nueva luz que, de modo creciente, está
iluminado, tanto el conocimiento sagrado como el secular.

Aunque parece innecesario aclarar que los Días de la creación
de que habla el Génesis son vastos períodos de tiempo y no simples
horas de luz solar, es cierto que la falsa interpretación de este hecho
ha dado lugar a una mala comprensión que se ha demostrado tan
perjudicial para la verdad expuesta por las Escrituras como para la
defendida por la ciencia. Si el período creativo interpretado como “día”
se hubiese traducido como “eon”, en que es lo que dice el texto griego,
se hubiera evitado una serie interminable de disputas sobre el tiempo
empleado en la Creación relatada en el Génesis. El trabajo de los
siete Días de la creación, tal como los narra el Génesis, abarca toda la
duración del peregrinaje humano a través del tiempo y de la materia.

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468 - JOYAS ESPIRITUALES - 06/01 - FRATERNIDAD ROSACRUZ DEL PARAGUAY