lunes, 8 de noviembre de 2010

HE GANADO LA BATALLA DE LA VIDA ...



HE GANADO
LA BATALLA DE LA VIDA ...


CUANDO: En las largas horas de quebrantos y desazones, la pobreza
artera entró por mi puerta, la deslealtad se alojó a mi lado, las
nubes negras del miedo y del terror merodeaban a mi alrededor; una
voz interior me decía : Sigue adelante ;

CUANDO: Supe reír mientras que el corazón sólo tenía deseos de
llorar y vencí la adversidad, cuando llegué al borde resbaladizo de la
torturante desesperación que deseaba dominarme, y que me impuse y
dije : NO;

CUANDO: El dolor, la mentira, la calumnia, y las tenebrosas imágenes
del mal morodeaban mi existir como peligrosos reptiles que trataban
de atraparme, los separaba de mi lado con la vara mágica de mi
poderoso poder interno que Dios nos dio para vencer cuantas dificultades
se presentara en mi vida;

CUANDO: El engaño, la traición o la inquietud probaban mi fidelidad
a la convicción de que Dios está siempre conmigo para ayudarme
en los momentos más agobiantes y era cuando sentía su potente voz
que me decía: Sigue adelante. No desmayes. Yo te acompaño y te
acompañareésiempre. Soy tu Dios que te está vigilando de cerca para
ayudarte en todo momento;

CUANDO: A la pobreza ponía mi dignidad; al sufrir la esperanza, al
martirio de la incomprensión humana, a la imaginación de sombras que
me perseguían para atormentarme y para poner en duda mi devoción a
Dios;

CUANDO: Trataron de hacerme perder mi paz interior a través de
tormentosas persecuciones imaginarias, aprovechando de mi debilidad
momentánea, pero pese a mi desesperación, he comprendido que dentro
de mí existe un poder muy superior que me decía: Hay que salir de
este estado de COMA espiritual, porque la fuerza del bien, siempre triunfará
sobre la fuerza del mal y no habrá figuras ficticias creadas por los
ejércitos del mal que me puedan vencer porque poseo el símbolo del
gran amor que es Dios, que siempre me defenderá de los satánicos
poderes del mal;

CUANDO: La guerra interior que se ha desatado dentro de mí con
diversos reflejos y expresiones de fuerzas del exterior, se está librando
dentro de mí sin tregua alguna para poner en prueba mi fidelidad a Dios.

Esta guerra interna servirá para demostrar mis grandes poderes que
Dios me ha dado para utilizarlos en los momentos difíciles, me hará salir
triunfante siempre porque el poder de Dios nunca será vencido por ningún
mal y aunque fuerzas o figuras imaginarias me atormenten, me
persigan, jamás me doblegaré, porque no habrá negativa alguna que
pueda vencerme porque Dios es mi amparo, mi vigía, mi protector;

CUANDO: Se han apagado todas las luces para aparecer la negra
oscuridad del terror, de la duda, de la incomprensión, del desatino; y
gracias a mi lealtad a nuestro Señor, pude recobrar la serenidad, pude
recobrar la calma y sentí la presencia de Dios dentro de mí como diciéndome:
NO TEMAS YO ESTARÉ A TU LADO PARA SALVARTE EN LOS
MOMENTOS DE MAYOR PELIGRO.

CUANDO: Ya mis fuerzas se agotaban, mi espíritu ya no
reaccionaba,en mi fe languidecía; sentí un poder inmenso dentro de mí
que me hizo sentir en actitud para seguir adelante y hacerme comprender
que la vida está llena de difíciles pruebas, amargas pruebas,
desilusionantes instantes capaces de hacernos renunciar a toda fe, pero
cuando nos damos cuenta que las pruebas de Dios son para luego
llenarnos de gran alegría y gran felicidad; debemos seguir adelante y
estar dispuestos a enfrentar a los más grandes obstáculos. Hay que
aceptar que el precio de la felicidad y la alegría es muy grande.

CUANDO: Comprendí la importancia de seguir adelante y no caer
en la trampa que con frecuencia nos tienden los poderes del mal para
destruirnos. Esos poderes del mal son muy peligrosos y si uno es débil,
lo pueden destruir en forma total. De ahí la necesidad de nuestra
vocación de fe, de nuestra disposición anímica, de nuestra fortaleza
moral para sofocar estas tormentas; para eso, contamos también con
poderes muy poderosos que Dios nos ha dado para salir siempre airosos;
esos poderes son: La oración y la fe. Oremos siempre, con fervor,
con el corazón y no solo de labios para fuera. Oremos con toda la
fuerza de modo que en cada palabra que pronunciamos en homenaje
a Dios sea para demostrarle nuestra confianza absoluta, nuestra disposición
de lealtad y de que con su ayuda, no habrá mal, no habrá
imaginación negativa ni sombras por más destructivas que sean, que
puedan apagar la luz que Dios ha puesto en nuestro corazón para
transitar por la senda del bien, del triunfo y que nos hará gritar siempre:

HE GANADO LA BATALLA DE LA VIDA.


* * *

470 - JOYAS ESPIRITUALES - 08/01 - FRATERNIDAD ROSACRUZ DEL PARAGUAY

jueves, 4 de noviembre de 2010

DEJA QUE TU LUZ BRILLE



DEJA QUE
TU LUZ BRILLE

“No tiene valor alguno la investigación de la verdad, o conocerla una vez
encontrada, a menos que la pongamos en práctica en nuestra vida diaria –y
esto no es consecuencia de que lo haríamos solamente por el hecho de haberla
encontrado”.

Los miembros de la Fraternidad, así como otros aspirantes espirituales,
frecuentemente olvidan la importante verdad contenida en la máxima oculta
anterior. Casi siempre pierden mucho tiempo preocupándose por los “resultados”
debido a que no han obtenido todavía la habilidad para ver espiritualmente,
para funcionar conscientemente en los planos invisibles, etc., etc., olvidando
también que el progreso actual espiritual involucra el cambio de la naturaleza
desarrollando los rasgos del carácter que nos asemeja cada vez más a Cristo.

Esto es dificultoso porque la personalidad es de tal manera asentada que se
requieren esfuerzos repetidos para cambiar las actitudes mentales y sentimientos
de uno antes de que se noten los resultados. Poner los principios espirituales
“en la práctica diaria de nuestras vidas” significa cambiar la naturaleza interna
de modo tal que nos volvamos tolerantes y bondadosos bajo cualquier circunstancia.

El Sr. Heindel señala además “que es una obligación para el que encuentra
la verdad utilizarla en el servicio de la humanidad, tanto para su resguardo
propio a fin de estar seguro de que soportará la gran prueba, como para dar a
los demás una oportunidad para compartir el tesoro que él encuentra de utilidad”.

Por consiguiente, es muy importante que sigamos el mandamiento de
Cristo: “Permite que tu luz brille”.

Esto significa definitivamente que debemos usar nuestro talento y habilidad
en las oportunidades que sean posibles para servir a nuestros semejantes.

A través del entrenamiento que comprende el servicio a la humanidad llegamos
a ser “juiciosos y bondadosos a extremo tal que podemos vivir la verdad internamente”.
Sirvamos a la humanidad y al mismo tiempo construyamos carácter. Sólo
así se desarrolla la verdadera espiritualidad.


* * *





La piel se arruga, el pelo se vuelve blanco; los días se
convierten en años...

Pero lo importante no ha cambiado; tu fuerza y tu convicción
no tienen edad.

Tu espíritu es el plumero de cualquier tela de araña. Detrás
de cada línea de llegada, hay otro desafío.

Mientras estés vivo, siéntete vivo. Si extrañas lo que hacías,
vuelve a hacerlo. Sigue aunque todos esperen que abandones.

No dejes que se oxide el hierro que hay en ti. Haz que
en vez de lástima, te tengan respeto. Cuando por los años no
puedas correr, trota. Cuando no puedas trotar, camina. Cuando
no puedas caminar, usa bastón. Pero nunca te detengas!!!

Madre Teresa de Calcuta


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470 - JOYAS ESPIRITUALES - 08/01 - FRATERNIDAD ROSACRUZ DEL PARAGUAY

PROFETAS, VIDENTES, SABIOS Y REDENTORES - por RODOLFO WALDO TRINE




PROFETAS, VIDENTES,
SABIOS Y REDENTORES

Del libro: EN ARMONÍA CON EL INFINITO por RODOLFO WALDO TRINE


Hasta ahora he tratado de exponer sinceramente las verdades dichas,
estudiando cada materia según mi propia intención, con propósito
de no basarme en ajenas enseñanzas aunque fuesen de los más inspirados
maestros.

Mas, veamos por un momento estas mismas verdades capitales a la
luz de las ideas y enseñanzas de quienes el mundo tuvo por insignes
pensadores.

Según recordará el lector, la cifra y esencia del pensamiento expuesto
en estas páginas es la base fundamental de la humana vida, o sea
el conciente y vital reconocimiento de nuestra unidad con Dios, de modo
que nos abramos completamente a su divino flujo.

“Yo y mi Padre somos una misma cosa”, dijo el Maestro. En esto
vemos cómo reconoció su unidad con el Padre. En otra ocasión dijo: “Las
palabras que os digo no las hablo por mí mismo, mas el Padre que mora
en mí, manifiesta sus obras”. (S. Juan 14:10). En esto vemos, cuánto
claramente reconoció que nada podía hacer por sí mismo, sino operando
en unión del Padre. Y también dijo: “Mi padre obra, y yo obro” (S. Juan
5:17). Esto es: mi Padre envía el poder.

Otra vez dijo: “Buscad primero el reino de Dios y su justicia y lo demás
se os dará por añadidura”. (S. Mateo 6:33). Y para explicar lo que
estos significa, dijo en otra ocasión: “No digáis helo aquí o allí, porque en
vosotros está el reino de los cielos”. (S. Lucas 17:2). Conforme con es
enseñanzas, el reino de Dios y el reino de los cielos son idénticos. Por lo
tanto si enseñó que el reino de los cielos está en nosotros, equivale a
decir: Reconoced conscientemente vuestra unidad con la vida del Padre y
cuando la reconozcáis hallaréis el reino de dios y cuando lo halléis todo lo
demás se os dará por añadidura.

La parábola del hijo pródigo es otro hermoso ejemplo de esta capital
enseñanza del Maestro. Luego que el pródigo hubo malbaratado su hacienda,
después de vagar por todos los reinos de la tierra en busca de
felicidad y placeres que no le satisficieron, sino que lo colocaron al nivel de
los brutos, volvió en su sentido y dijo: me levantaré e iré a mi Padre; es
decir, que después de sus aventuras y disipaciones su propia alma le
habló al fin diciendo: No eres una bestia. Tienes Padre. Alzate y ve a tu
Padre, que todo lo mantiene en sus manos.

En otra ocasión dijo el Maestro: “ A nadie llames Padre en la tierra,
porque uno es vuestro Padre que está en el cielo”. (S. Mateo 23:9). En
esto reconoció que la verdadera vida procede directamente de la vida de
Dios.

Nuestros padres según la carne son los agentes que nos dan el
cuerpo, nuestra morada en la tierra: pero la vida real fluye de la infinita
Fuente de Vida, de Dios nuestro Padre.

Dijéronle una vez al Maestro que su madre y sus hermanos le esperaban
para hablarle y respondió: “¿Quién es mi madre y quiénes son mis
hermanos...? Quienquiera que hiciere la voluntad de mi Padre que está
en el cielo, ése es mi hermano y mi hermana y mi madre”. (S. Mateo
12:48, 50).

Muchas gentes son esclavas de lo que llamamos lazos de parentesco.

No obstante, bueno es recordar que nuestros verdaderos parientes
no son precisamente los que llevan nuestra sangre, sino los más próximos
a nosotros en mente, alma y espíritu. Pueden ser nuestros parientes
más próximos quienes vivan en el confín del globo, gente a quienes tal vez
no veamos jamás, pero hacia quienes quedaremos atraídos en ésta o en
otra vida porque siempre actúa y jamás falla la ley de atracción.

Cuando el Maestro dijo: “No llaméis a nadie Padre sobre la tierra,
porque uno es vuestro Padre y está en el cielo”, fundamentó el verdadero
concepto de la paternidad de Dios, porque si Dios es padre de todos, en
la paternidad divina tendremos el fundamento de la fraternidad humana.

Pero todavía hay hasta cierto punto un más alto concepto: la unidad del
hombre con Dios, de que deriva la unidad del género humano. Cuando
de esto nos convenzamos, veremos claramente cómo en el grado en que
nos unamos con la infinita vida y en cada paso que demos hacia Dios,
ayudaremos al linaje humano en esta obra y le haremos capaz de acercarse
a Dios.

El Maestro expuso nuestras verdaderas relaciones con la infinita Vida
al decir: “Si no os volviereis como niños, no entraréis en el reino de los
cielos”. (S. Mateo 18:13) Y cuando dijo: “No sólo de pan vive el hombre,
sino de toda palabra de Dios”. (S. Lucas 4:4), divulgó una verdad de
mayor importancia que cuantas hasta ahora hemos vislumbrado. Con
esto enseñó que ni aun la vida física puede sustentarse únicamente con
pan, sino que la relación del hombre con Dios determina gran número de
condiciones relativas a la estructura y actividad del cuerpo. “Bienaventurados
los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios”; es decir bienaventurados
quienes sólo a Dios ven en la vida terrenal, porque asimismo
lo verán en la vida eterna.

El sabio indio Viasvata dijo: “Quien ve en su propia alma a la suprema
Alma de todos los seres y logra la ecuanimidad con todos ellos, alcanza
la suprema bienaventuranza”. Dijo Anastasio: “Podemos llegar a ser
dioses sin mortificar nuestro cuerpo”. La misma verdad que vamos considerando
está en las enseñanzas de Buda, quien dice: “El pueblo está en
la esclavitud porque todavía no ha comprendido la idea del Yo”. En todas
las enseñanzas de Buda palpita el pensamiento capital de rechazar toda
clase de separaciones y reconocer la unidad de sí mismo con el Infinito.

Examinando las vidas de los místicos medievales se descubre idéntica
verdad: la unión con Dios.

En nuestros tiempos el iluminado vidente Manuel Swedenborg expuso
la superior ley relativa a lo que el llamaba el divino flujo y de cómo
podemos abrirnos completamente a su actuación. Lo esencial es la luz
interior, pues Dios habla directamente al alma humana en el mismo grado
en que el alma se abre a Él. Otro iluminado y vidente reconoció la
misma verdad al decir: “Todos navegamos por el océano de la vida”.

Nos enseña la historia que cuantos entraron en el reino de la verdadera
paz y gozo, vivieron en armonía con Dios.

Fuerte y poderoso fue David y su alma inflamóse en adoraciones y
alabanzas a Dios en el grado en que él escuchaba la voz de Dios y vivía
de conformidad con sus elevadas inspiraciones; pero al flaquear en ello
se lo advirtieron las angustiosas lamentaciones de su alma. Lo mismo
puede decirse de las naciones. Cuando los israelitas servían a Dios y
obraban con arreglo a Su ley estaban contentos y eran felices y poderosos;
mas fueron impotentes al abandonar el servicio de Dios. Cuando
sólo confiaban en sus propias fuerzas y no reconocían a Dios como fuente
de todo poder, caían en esclavitud y lamentación.

Sobre inmutable ley se funda aquella verdad: Bienaventurados los
que escuchan la palabra de Dios y la cumplen. Todo los favorece. Seremos
sabios en el grado en que vivamos acordes con la suprema ley.

Todos los proferas, videntes, sabios y redentores que recuerda la
historia llegaron a ser lo que fueron, y en consecuencia tuvieron el poder
que poseyeron, por medios completamente naturales. Todos reconocieron
y llegaron a la consciente unidad con la infinita Vida. Dios no tiene
preferencias por nadie. Él no crea profetas ni videntes ni sabios ni redentores.

Crea hombres. Pero entre los hombres hay quienes reconocen su
verdadera identidad y la unidad de su vida con la Fuente de que procede.

Vive según el reconocimiento de esta unidad y en recompensa llega a ser
profeta, vidente, sabio o redentor. Tampoco tiene Dios preferencias por
tal o cual nación. No ha escogido pueblo alguno; pero la nación o raza que
reconoce a Dios es el pueblo escogido.

Jamás hubo época ni lugar determinado de prodigios en distinción
de otras épocas y lugares. Lo que llamamos milagros abundaron en todo
tiempo y lugar donde las condiciones fueron favorables a su efecto. Aun
hoy se obran lo mismo que siempre se obraron con sujeción a las leyes a
que obedecen. Los taumaturgos fueron hombres que anduvieron con Dios
y en las palabras “que anduvieron con Dios” está el secreto de la palabra
“taumaturgo y hombre prodigioso”. La causa y el efecto.

Dios nunca da la prosperidad a hombre alguno, pero el hombre
puede prosperar si conoce a Dios y vive de conformidad con su ley.

A Salomón le fueron dados a elegir los bienes que desease y eligió
la sabiduría donde todos lo demás se encierra. Según nos enseñaron,
Dios endureció el corazón del Faraón. No debemos creerlo. Dios nunca le
endurece a nadie el corazón. El mismo Faraón endureció su propio corazón
y a Dios le culpó de ello; pero cuando Faraón endureció su corazón y
no quiso escuchar la voz de Dios, sobrevinieron las plagas. Otra vez la
causa y el efecto. Si por el contrario, hubiera abierto su ser a la voz de
Dios, no habrían sobrevenido las plagas.

Nosotros podemos ser nuestros mejores amigos o nuestros peores
enemigos. En el grado en que seamos amigos de todos; y en el grado en
que seamos enemigos de lo supremo y óptimo en nuestro interior, seremos
enemigos de todo. En el grado en que abramos nuestro ser a las
fuerzas superiores y dejemos que en nosotros se manifiesten, seremos
hasta cierto punto los redentores de nuestros prójimos. Así, somos o podemos
todos llegar a ser redentores unos de los otros. Así podrás tú ¡oh!
lector, llegar a ser verdaderamente uno de los redentores del mundo.

* * *

470 - JOYAS ESPIRITUALES - 08/01 - FRATERNIDAD ROSACRUZ DEL PARAGUAY

Pensamientos (2)




Pensamientos (2)
Recopilaciones por el Hno. José Ocampos


El día que el mundo aprenda que los amorosos pensamientos son el
bálsamo curativo de las heridas del alma; que los pensamientos de armonía,
de belleza y de verdad, enaltecen, dignifican y alientan siempre, y
que los opuestos implican destrucción y crimen, descubrirá por fin la existencia
dichosa.

¿No valdría la pena de ser capaces de trocar, mediante el pensamiento,
la discordia por la armonía, el odio por el amor, el temor por el
coraje, le preocupación por la tranquilidad, la tristeza por la alegría?

Si alguna vez se reunieran los buenos pensamientos, formarían una
poderosa fuerza del bien y del amor.

La verdadera causa de la guerra son los pensamientos, los sentimientos
y las acciones, que directamente o indirectamente niegan la fraternidad
humana universal.

Los pensamientos de odio, de envidia, obran como levadura ponzoñosa,
son como focos ulcerosos que difunden sus virus por todo el cuerpo
y especialmente en la mente.

Además de ser buenos en los pensamientos, seamos buenos de
una buena voluntad, en las palabras y en las obras.

El pensamiento es fuerza viva en todas partes; es atmósfera creadora.

En él se transforman los hombres en ángeles, en camino hacia el
cielo.

Alguna vez el pensamiento será el lenguaje universal.

Cuando numerosas almas se congregan en el círculo de tal o cual
actividad, sus pensamientos se entrelazan formando núcleos de fuerza
viva, a través de las cuales uno percibe su porción de alegría o de sufrimiento
de la vibración existente.

No hay que permitir que en la mente queden pensamientos vacíos,
hay que hacer lo posible para que todos los sitios de la mente se llenen
de pensamientos de optimismo, fe, convicción, y amor.

Lavemos cada día nuestra mente de pensamientos de escasez y
reemplacémoslo por pensamientos de éxitos.

La humanidad se ha ido transformando, evolucionando a través de
los pensamientos sabios.

El pensamiento firme, sostenido, sirve de apoyo a la voluntad de
accionar, pero además se necesitan las condiciones y facultades requeridas
para el logro del propósito. Si, por ejemplo, un analfabeto quisiera ser
ministro, le sería imposible porque le falta aptitud, en cambio, muchas
personas fracasaron pese a tener grandes aptitudes, porque la desconfianza,
la timidez, las retuvieron en forma vitalicia en esa posición inferior a
su verdadero valor.

Limpiémonos de viejos y fúnebres pensamientos y hagamos renacer
nuestra mente y nuestro espíritu. El renacimiento refresca la personalidad.

Los buenos pensamientos estimulan la salud, estimulan los buenos
proyectos, nos preparan para llevar a cabo las ideas que nos forjamos, en
cambio, los pensamientos malos nos predisponen a los fracasos, a los
retrocesos, al estancamiento.

El primer mandamiento de la ley humana es aprender a pensar; el
segundo, es hacer todo lo que se ha pensado. Aprendiendo a pensar se
evita el desperdicio de la propia energía.

Cuando el pensamiento del bien se convierte en parte y parcela de
todo ser humano, sólo entonces no cobijará ninguna mala intención.

Un buen pensamiento que viene reemplazando a otro malo crea
luego un nuevo modo de ver las cosas. Es el escudo más sólido contra el
alcance del mal.

Todo aquél que después de escuchar y observar piensa y luego de
pensar medita, no puede dejar de reconocer y apreciar lo que es bueno y
lo que es malo.

Quien tenga su alma ensombrecida con pensamientos impuros, jamás
podrá acercarse al Gran Templo de la luz, que es Dios.

¿Cómo se mejoran o se corrigen los malos pensamientos? Aunque
es muy difícil evitar que se filtren en nosotros, en cambio, se pueden
sustituir por pensamientos nobles, bondadosos, amorosos, sinceros. Por
principio de física sabemos que dos cuerpos no pueden ocupar el mismo
espacio. Apliquemos este principio y resolvamos que dos pensamientos
no pueden ocupar la mente al mismo tiempo.

Acuérdate de cada una de tus palabras, pensamientos y acciones,
según su naturaleza, iluminan u oscurecerán tu vida presente y las futuras.

Así como los malos pensamientos y las malas acciones están prestos
a saltar sobre ti como tigres y devorar tu paz; analógicamente puedes
estar seguro de que tus buenos pensamientos y tus buenas acciones
estarán prestas a defenderse siempre.

No existe en el mundo fuerza más poderosa que la de un pensamiento
lleno de amar. Es un verdadero escudo que protege al ser amado
en quien pensamos.

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470 - JOYAS ESPIRITUALES - 08/01 - FRATERNIDAD ROSACRUZ DEL PARAGUAY

martes, 2 de noviembre de 2010

EL RETRATO DEL HIJO



EL RETRATO
DEL HIJO

TOMADO DE ROSANET


Un hombre rico y su hijo tenían gran pasión por el arte. Tenían
de todo en su colección; desde Picasso hasta Rafael.

Desgraciadamente, el hijo fue a la guerra. Fue muy valiente y
murió en batalla mientras rescataba a otro soldado. El padre recibió la
noticia y sufrió profundamente la muerte de su único hijo. Un mes más
tarde, justo antes de la Navidad, alguien tocó a la puerta. Un joven con
un gran paquete en sus manos dijo al padre: «Señor, usted no me
conoce, pero yo soy el soldado por quien su hijo dio la vida. Él salvó
muchas vidas ese día, y me estaba llevando a un lugar seguro cuando
una bala le atravesó el pecho, muriendo instantáneamente.

Él hablaba muy a menudo de usted y de su amor por el arte.» El
muchacho extendió los brazos para entregar el paquete: «Yo sé que
esto no es mucho. Yo no soy un gran artista, pero creo que a su hijo le
hubiera gustado que usted recibiera esto». El padre abrió el paquete,
era un retrato de su hijo, pintado por el joven soldado.

Él contempló con profunda admiración la manera en que el soldado
había capturado la personalidad de su hijo en la pintura. El padre
estaba tan conmovido por la expresión de los ojos de su hijo que los
suyos propios se arrasaron de lágrimas.

Le agradeció al joven soldado y ofreció pagarle por el cuadro.

«Oh no, señor, yo nunca podría pagarle lo que su hijo hizo por mí. Es
un regalo.»

El padre colgó el retrato arriba de la repisa de su chimenea.

Cada vez que los visitantes e invitados llegaban a su casa, les mostraba
el retrato de su hijo antes de mostrar su famosa colección. El hombre
murió unos meses más tarde y se anunció una subasta con todas
las pinturas que tenía. Mucha gente importante e influyente acudió
con grandes expectativas de hacerse a un famoso cuadro de la colección.

Sobre la plataforma estaba el retrato del hijo. El subastador golpeó
su mazo para dar inicio a la subasta.

«Empezaremos los remates con este retrato del hijo, quién ofrece
por este retrato?»

Hubo un gran silencio. Entonces una voz del fondo de la habitación
gritó:

«Queremos ver las pinturas famosas». Sin embargo el
subastador persistió:

«Alguien ofrece algo por esta pintura, $100.00, $200.00?» Otra
voz gritó con enojo: «No venimos por esa pintura, venimos por los Van
Goghs, los Rembrandts. Vamos a las ofertas de verdad».

Pero aún el subastador continuaba su labor: «El Hijo, El Hijo,
¿Quién se lleva El hijo?», Finalmente una voz se oyó desde muy atrás
de la habitación:

«Yo doy diez dólares por la pintura». Era el viejo jardinero del
padre y del hijo. Siendo un hombre muy pobre, era lo único que podía
ofrecer. «Tenemos $10?», «Quién da $20?», gritó el subastador.

La multitud se estaba enojando mucho. No querían la pintura de
El Hijo.

Querían las que representaban una valiosa inversión para sus
propias colecciones. El subastador golpeó por fin el mazo:

«Va una, van dos, VENDIDA por $10».

«Empecemos con la colección!», gritó uno. El subastador soltó
su mazo y dijo: «Lo siento mucho, damas y caballeros, pero la subasta
llegó a su final».

«Pero, y las pinturas?», dijeron los interesados; «Lo siento»,
contesto el subastador; «cuando me llamaron para conducir esta subasta,
se me dijo de un secreto estipulado en el testamento del dueño.

Yo no tenía permitido revelar esta estipulación hasta este preciso momento.

Solamente la pintura de EL HIJO sería subastada. Aquel que
la aceptara recibiría absolutamente todas las posesiones de este hombre,
incluyendo las famosas pinturas.

«El hombre que acepte quedarse con EL HIJO se queda con
TODO».

Dios nos ha entregado a su Hijo, quien murió en una cruz hace
más de 2,000 años. Como el subastador, su mensaje hoy es: «Quien
ama al Hijo lo tiene todo», no busques la salvación en cosas, lugares,
situaciones o personas donde nunca la encontrarás, la salvación de tu
alma es un maravilloso regalo de Dios, un regalo que se hizo extensivo
a ti aquella tarde en que Jesús dijo las palabras «Consumado es», es
un regalo de Dios y como tal debes aceptarlo, el buscar otras cosas es
equivalente a decirle a Dios que el sacrificio de su hijo no es suficiente
para ti.

Jesucristo mismo dijo estas palabras en Juan 3:16 «Porque de
tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para
que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna». Y
en Juan 14:6 «Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al
Padre, sino por mí».

No busques más, Dios ha hecho todo para que tú seas feliz,
bendecido, prosperado y que goces de la salvación desde ahora, sólo
si aceptas el sacrificio de Jesucristo y le recibes en tu vida como tu
guía, tu ejemplo, tu modelo, tu Señor.

«Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro nombre
bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos»

Hechos de los Apóstoles 4:11-12

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469 - JOYAS ESPIRITUALES - 07/01 - FRATERNIDAD ROSACRUZ DEL PARAGUAY

LOS ETERNOS PEREGRINOS Por: Oscar Ponce de León



LOS ETERNOS
PEREGRINOS
Por: Oscar Ponce de León

Tan pronto y ya has probado la angustia del fracaso;
Tú también vas herido...
Lágrimas invisibles te queman las mejillas,
Y como un áspid llevas la rebelión y el grito...

Nadie, nadie se salva... La ley es para todos...
Para todos las piedras hirientes del camino...
Para todos el potro de tormento,
El látigo quemante, la corona de espinos!...

Y así la fatigada caravana,
A través de los siglos y los siglos,
Va arrastrando la cruz de sus dolores
Como lo hiciera Cristo...

No hay tregua ni descanso
Para el pobre y cansado peregrino...
Bajo el sol y la luna y las estrellas,
Hollando va los campos inhóspitos, baldíos,
Llevando su bagaje de dolores,
De tristeza y hastío!...

Una mano intangible y misteriosa,
-signada por los clavos del supliciolo
sostiene y lo ayuda
cuando se acerca al borde del abismo...
Y presintiendo que no está tan solo
Mira al cielo, angustiado y sorprendido!...

Mañana, ya consciente de las leyes
Que rigen su destino,
Verá crecer dos alas en sus hombros
Para alcanzar, como Icaro,
Los dorados países del Ensueño
Donde todo es purísimo...

Donde el amor no engaña ni alucina
Con falsos espejismos,
Y las almas gemelas van muy juntas
Por el sendero azul del Infinito...
Siempre brotan sobre la CRUZ las ROSAS,
Después de haber sufrido, los más cruentos martirios!...

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469 - JOYAS ESPIRITUALES - 07/01 - FRATERNIDAD ROSACRUZ DEL PARAGUAY

UN TEMPLO UNIVERSAL



UN TEMPLO UNIVERSAL

Ya sea religión, ciencia filosófica, psicología o metafísica, todo tiene
el mismo fin: “Conocimiento sobre su propia persona” bajo el epitafio de
Sócrates “Conócete a ti mismo”. Aquello que da al hombre un conocimiento
de sí mismo, puede ser inspirado solamente por el Ser -y Dios es
todo lo que ES.

El hombre está sobre la tierra para quitar el velo de la ilusión a la
personalidad material y dejar que la luz del espíritu transmute su naturaleza
animal. Así como David, rey de Israel, dejó en las manos de su hijo
Salomón la tarea que él no podía realizar, así cada generación de la familia
humana hereda a la siguiente, la tarea de construir el Templo o más
bien de reconstruir la Mansión de Dios -que es el Hombre.

El hombre está sobre la tierra para cumplir el propósito; construir de
acuerdo con el Plan del Gran Arquitecto del Universo. El hombre nace
con ojos y sólo tras largos años de penas y sufrimientos, aprende a ver
claramente, en armonía con el Plan. El hombre, en verdad, nace entre las
sombras de la ignorancia, pero también tiene capacidad para aprender.

Tiene voluntad, mente, corazón y manos fuertes y capaces para la
Gran Obra en la vida; transformando la piedra bruta de su ser en la piedra
perfecta de la fraternidad con la que construimos el verdadero Templo
Humano.

¿Que más puede pedir el hombre que la oportunidad de demostrar
lo que es, la idea que le inspira, la visión que le guía? Las religiones,
credos, organizaciones, sociedades, clubes y logias de la tierra, son grupos
de seres humanos reunidos en la tarea de aprender. La tierra es una
escuela gigantesca. Estamos aquí para aprender y nuestra presencia
demuestra nuestra necesidad de instrucción.

Todo miembro de la familia humana, como toda criatura viviente,
está luchando por romper los asfixiantes lazos de la limitación -física, material,
emocional e intelectual -que detiene a la visión espiritual y dejan a la
vida un ideal.

Cada vida es un lapso de tiempo dedicado al mejoramiento. Cada
segundo que pasa es una oportunidad, y son sólo los iluminados espiritualmente
los que han reconocido que la vida es una oportunidad para
Servir en todas sus actividades diarias, y que no se “retiran” del trabajo de
construir el Templo dentro de sus personalidades humanas.

El templo es una universidad, enseñando las artes liberales y las
ciencias del alma para todo el que atienda a sus palabras. Es una representación
de la Infinita y Eterna Morada del Gran Arquitecto del Universo.

Sus sillas son asientos de cultura; sus pilares sostienen el arco de la
educación universal, no solo en las cosas materiales, sino en las cualidades
que son del Espíritu. Sobre sus muros están inscritas las sagradas
verdades de todas las naciones y de todos los pueblos y sobre aquellos
que se reúnen dentro de sus portales con comprensión de la UNIDAD de
la Única Ley de la Vida tal como fue enseñada por los Grandes Maestros
Espirituales. El Templo es, en verdad, aquello perdido por tanto tiempo,
que todos han buscado durante edades; para encontrarlo, todos los Grandes
Maestros Espirituales han dado indicios:

“A menos que seais como pequeños niños, no veréis el Reino de
Dios”.

“El Reino de Dios está dentro de Vosotros”. “¿Queréis conocer a
Dios? Primero conoceos vosotros mismos”. “¿Queréis amar a Dios? Primero
ama a tu hermano”. “Si un hombre dice: Amo a Dios y odia a su
hermano -ese hombre miente”.

El Templo de Dios es una filosofía-religiosa que no tiene ningún credo.

Sus templarios se inclinan sólo ante la Verdad Absoluta sin importarles
quién la lleva; sirven a la luz en vez de discutir sobre el que la trae. En
esta forma demuestran que tratan de conocer mejor a la Voluntad y a la
Ley, el Propósito y el Plan del Gran Arquitecto de la Creación, visible e
invisible. Ninguna religión más verdadera hay que la Camaradería Universal
y la Fraternidad, con el propósito de glorificar a Dios y de construir
un Templo con una actitud constructiva, positiva y noble; impersonal y
unificadora.

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469 - JOYAS ESPIRITUALES - 07/01 - FRATERNIDAD ROSACRUZ DEL PARAGUAY