jueves, 11 de noviembre de 2010

LA IMITACIÓN ES LA MÁS SINCERA ADULACIÓN




LA IMITACIÓN ES LA
MÁS
SINCERA ADULACIÓN

Ecos de Mount Ecclesia, Abril de 1916

«... Esto nos recuerda otro asunto. Desde que fuera comenzado el
trabajo de la Fraternidad Rosacruz el 14 de Noviembre de 1908, las Sociedades
Rosacruces (?) se han multiplicado, y parece haber una manía
de agregar la palabra Rosacruz, aunque con el fin de aparecer como algo
distinto a los demás, algunos deletrean la palabra con una «k»,
Rosikrucianism, otros le colocan «ae» para aparecer como
«Rosaecrucianism». Algunos proclaman e incluso profesan tener seis
millones de miembros, algunos de los cuales son las cabezas de las coronas
de Europa y todos los hombres distinguidos de todas las épocas
incluyendo a Moisés, Elias, los Faraones de Egipto y otros grandes seres
demasiado numerosos para mecionarlos. No es de maravillarse que toda
esta parafernalia enceguezca a algunos de nuestros más débiles miembros
quienes rápidamente van a estas órdenes con la plena fe de que el
Gran Maestro o Emperador o cualquier otra cosa implicada por el rimbombante
nombre, tendrá una varita mágica para ellos y que pronto les
brotarán las alas y que se harán omniscientes como Dios. Como hemos
dicho miles de veces, el progreso en el sendero depende del crecimiento
del alma, y nadie puede asimilar el alimento espiritual por nosotros, del
mismo modo que nadie puede desayunar por nosotros e instruirnos sobre
el valor de los alimentos para que podamos crecer fuertes físicamente.

Shakespeare formuló la pregunta :

«Qué hay en un nombre?». Puede haber muy poco o puede haber
algo grande. Todos sabemos del valor que en el mundo de los negocios
se le da a un buen nombre para cobijar con él una marca de bienes, pero
no importa que tan bueno sea el nombre, a menos que los bienes que
represente sean de calidad de plata, el nombre por sí solo no garantizará
el éxito y lo mismo ocurre con un movimiento espiritual, debe tener un
fundamento sólido, una filosofía sólida. A los Hindúes se les dio los Vedas,
a los Persas el Zend Avesta, a los Musulmanes el Corán, a los Cristianos
la Biblia, y cada gran religión tiene su propio texto particular en el
cual se basa el fundamento de su fe, y este texto tiene tres características
distintivas: Una historia de su origen, una afirmación del futuro que nos
aguarda y un código de ética. Aun en los tiempos modernos encontramos
que los Científicos Cristianos tienen su texto Ciencia y Salud y los Teósofos
tienen su Doctrina Secreta. Antes de ser comenzada la Fraternidad
Rosacruz, los Hermanos Mayores de la Rosa Cruz le dieron al autor las
enseñanzas monumentales contenidas en el Concepto Rosacruz del
Cosmos, el cual sobrepasa todas las anteriores filosofías; éste es ahora
el texto de la Fraternidad Rosacruz, y éste se disemina por todo el mundo
de la más maravillosa manera, porque encuentra en todas partes, entre
la gente pensante, un completo asentimiento, porque apela al tribunal
interno de la verdad.

La Filosofía Rosacruz fue ofrecida por vez primera por los Hermanos
Mayores a Max Heindel con la condición de que se mantuviera en secreto
y le fuera revelada a los pocos por medio de los ritos y misterios de la
iniciación, pero encontrándose en esa época con un hambre del alma en
búsqueda de la solución al misterio de la vida, se rehusó en varias oportunidades.

El pensaba que si esta enseñanza era buena para él, debería
ser buena para miles de almas hambrientas en el mundo, y finalmente le
fue dada con la condición contraria, es decir, que el haría todo lo que
pudiera para promulgar esta filosofía. Había sido puesto a prueba para
ver si el la usaría egoísticamente o sería firme en su propósito de darla a
la humanidad, por eso la Filosofía Rosacruz se disemina públicamente
por medio de este texto para que todo aquél que busque pueda venir y
beber libremente de esta agua de la vida.

Sólo piense en lo que habría pasado si los apóstoles hubieran conspirado
con éxito y hubieran mantenido las enseñanzas de Cristo alejadas
del mundo, o si los primeros Sabios de la India o Persia quienes recibieron
los vedas o el Zend Avesta hubiesen hecho esto. Entonces todo el mundo
habría pasado durante edades sin enseñanzas religiosas y con seguridad
que todos estarán de acuerdo que hubiera sido un gran perjuicio. Manteniendo
esto en mente es solo cuestión de aplicar el buen juicio a las ofertas
de aquellos llamados Maestros que pretenden iniciar a alguien que
tenga el dinero suficiente para acceder a los misterios de esta, aquella u
otra llamada Orden, pero que no tiene nada para el público. Solo pídales
que produzcan su libro y compárenlo con la Biblia o el Concepto Rosacruz
del Cosmos, y vea si cumple los tres requisitos esenciales mencionados,
y no se necesitará ninguna otra prueba para conocer su condición.

La Fraternidad Rosacruz no tiene contiendas con estas personas,
no obstante, como se ha dicho que la imitación es la forma más sincera
de adulación, suponemos que reconocen su mérito y el poder de nuestro
movimiento porque de lo contrario no lo imitarían.

* * *
471 - JOYAS ESPIRITUALES - 09/01 - FRATERNIDAD ROSACRUZ DEL PARAGUAY

JESÚS VIENE


JESÚS VIENE

Si usted tiene una Biblia, léala. Pero no piense que la verdad
está solamente allí, pues hay otras fuentes verdaderas, en las que se
puede encontrar el agua pura, cristalina de la verdad.

La principal fuente es usted mismo. Si usted despierta a la realidad
de su propio ser y logra armonizarse con el Espíritu morador que
está en usted (Cristo en nosotros), tendrá una información directa acerca
de todo lo que necesita saber.

Los problemas de la sociedad no se resuelven a través de la
sociedad misma, sino a través del individuo que forma parte de la sociedad
y cuya transformación se va dando gradualmente.

Si cada persona, cada ser humano, se suma a los que están
dispuestos a cumplir con la LEY, siguiendo las enseñanzas de grandes
Maestros e Instructores que ha tenido siempre la humanidad, reconociendo
a JESUCRISTO como el Luminar Mayor, el Angel Planetario,
Regente Espiritual del Mundo e Hijo Amado del Altísimo, cuya
vida diera hace dos mil años por nosotros, entonces la Tierra toda,
nuestro amado planeta, se transformará en verdadero paraíso; no
pelearán más hermano contra hermano; no habrá más dolor ni llanto
ni infortunio.

Así, pues, se dan los primeros pasos para llegar al “cielo”, y con
la oración diaria se establece contacto con la Divinidad para mejorar la
propia condición, dejando atrás todos los errores del pasado, “las viejas
vestiduras”, de las que Cristo nos habló.

Tengamos por cierto que el “fin del mundo” viene ya. ¡Está muy
cerca! Y los impíos no se salvarán.

Es necesario estar preparados. Es necesario abrir el corazón a
Dios y depositar en ÉL nuestra fe, nuestras esperanzas.

JESUCRISTO nos invita a vivir una vida en paz y en armonía con
él y con el Padre Celestial que nos está esperando para darnos el
“reino” prometido.

Ha dicho que nuestro tiempo debe estar dedicado a aquello que
esté en concordancia directa con el Plan; que dejemos de lado toda
nimiedad; que no ocupemos nuestro tiempo en pequeñeces y que
hagamos lo posible para estar siempre en la Luz, permaneciendo en
alta frecuencia vibratoria, para así poder cumplir con el mandato recibido.

Es, pues, un tiempo de preparación para los que con fe están
esperando. Para otros será el “tiempo del llorar y del crujir de dientes”.

Todo depende de cuál sea nuestro estado espiritual y de lo que se ha
estado sembrando por doquier.

El Maestro dijo: “Todo árbol que no produce fruto excelente llega
a ser cortado y echado en el fuego”.

“Todo el Universo y el Cosmos es un Orden Perfecto”.

“Sed vosotros -dice el Maestro- como partículas de ese Cosmos,
también perfectos en Orden; no vayáis de aquí para allá desperdigando
energía, perdiendo vuestro precioso tiempo en menesteres que no
hacen a la función específica que vosotros debéis concretar”.

Pidamos a nuestro Padre Celestial la renovación de nuestra Fe.

Pidamos Voluntad y una Conciencia cada vez más clara. Que florezca
en nosotros la bondad, la humildad, la nobleza, la tolerancia, la sencillez,
la pureza.

Tengamos por cierto que la Verdad, la Rectitud, la Justicia y la
Paz prevalecerán!


José H. Baseti


* * *

471 - JOYAS ESPIRITUALES - - 09/01 - - FRATERNIDAD ROSACRUZ DEL PARAGUAY

PRINCIPIO FUNDAMENTAL DE TODAS LAS RELIGIONES, LA RELIGIÓN UNIVERSAL



PRINCIPIO FUNDAMENTAL
DE TODAS LAS RELIGIONES,
LA RELIGIÓN UNIVERSAL


Del libro: EN ARMONÍA CON EL INFINITO por RODOLFO WALDO TRINE


La capital verdad que vamos considerando es el principio que fundamentalmente
palpita en todas las religiones y que todas aceptan. Es
además, una verdad que pueden aceptar todas las gentes, ya pertenezcan
a la misma o a distinta religión. La multitud siempre dispuesta sobre
bagatelas míralas desde insignificantes y personales puntos de vista; pero
se pone de acuerdo en presencia de las verdades capitales cuyos hilos
se diversifican por doquiera. Las discrepancias y altercados se relacionan
con el yo inferior; las avenencias y acuerdos con el Yo superior.

En una población puede haber diferentes bandos o partidos que se
combaten encarnizadamente; pero si sobreviene una calamidad pública,
sea inundación, hambre o peste, apaciguarán los enemigos sus odios y
todos juntos trabajarán con ardor en beneficio común. Lo mutable, lo
personal, suscita querellas; lo permanente, lo humano, une a todos en los
mismos esfuerzos de amor y servicio mutuo.

Muy loable es el patriotismo; bueno es amar al país en que se ha
nacido; mas, ¿por qué amarlo más que a los demás países? Si amo al
mío y odio a los extraños, seré egoísta, y mi patriotismo infundirá sospechas
aun a mi propio país. Si amo al mío al mismo tiempo que a los
extraños, entonces doy prueba de la amplitud de mi carácter y mi patriotismo
tiene firme fianza. La idea que de Dios hemos aceptado, la idea de
que es infinito Espíritu de Vida y Poder anterior a todo, que obra en todo y
es vida de todo, pueden aceptarla todas las religiones. En este punto no
caben infieles ni ateos. Hay ateos e infieles respecto al modo de adorarle
y reverenciarle. Sin embargo, muchos y muy ardientes devotos atribuyen
a Dios cualidades que ningún hombre que en algo se estime quisiera para
sí. Tal hacen los que se imaginan un Dios colérico, celoso y vengativo con
sus criaturas. Quienes manifestasen estas pasiones, se harían indignos
de nuestro respeto; y no obstante hay quienes las atribuyen a Dios.

El ardiente y sincero místico es uno de los mayores amigos que
puede tener la verdadera religión. Cuéntanse los bienhechores del gobierno
humano. Cristo fue, según la opinión vulgar de su época, uno de
los mayores herejes que en el mundo han sido, pues no quiso sujetarse a
las creencias ortodóxicamente establecidas. Cristo es arquetipo de la
idea universal. Juan Bautista, el de la idea personal. Juan viste determinado
traje, sólo come cierta clase de manjares, pertenece a una secta
especial, vive y enseña en lugar fijo y él mismo reconoce inferioridad correlativa
a la creciente superioridad de Cristo. Cristo, por el contrario, se
entrega sin limitaciones y a nada quiere sujetarse. Fue universal en absoluto,
y así no enseñó para su tiempo sino para todos los siglos.

Esta sublime verdad relativa al acto capital de la humana vida es el
hilo de oro que engarza todas las religiones. Cuando le demos supremacía
sobre los demás actos de nuestra vida, veremos cómo por su misma
insignificancia se desvanecen las mínimas diferencias, los estrechos prejuicios,
los risibles absurdos, y creeremos que en caso necesario, un judío
puede adorar a Dios en una catedral católica, como un católico en una
sinagoga judía, un budista en una iglesia cristiana y un cristiano en una
mezquita, porque todos pueden igualmente adorar a Dios en el ara de su
propio corazón o en la cima de una montaña o durante los quehaceres
de la vida ordinaria. Para arrobarse en la verdadera oración, sólo son
necesarios Dios y el humano espíritu sin sujeción a tiempo ni estación ni
oportunidad. En cualquier lugar y tiempo puede encontrar el alma a Dios.

Este es el principio básico de la religión universal que todos pueden
aceptar. Esta es la verdad capital y permanente. Hay algo en que no
todos están acordes; esto es lo contingente, lo no necesario, que va desvaneciéndose
a medida que el tiempo pasa. Un cristiano que no acierte a
percibir esta verdad, preguntará: ¿Pero no estuvo Cristo inspirado por
Dios? – Sí, pero no fue él solo el inspirado. Un budista preguntaría: ¿No
inspiró Dios a Buda? – Sí, pero no fue él solo el inspirado. Un cristiano
dirá: ¿Acaso la Biblia no fue dictada por el Espíritu Santo? – Sí, pero
también hay otras Escrituras inspiradas por Dios. Un budista preguntará:

¿Acaso no fueron inspirados los Vedas? – Sí, pero también hay otros
libros sagrados. Vuestro error no está en creer que vuestras respectivas
Escrituras fuesen inspiradas por Dios, sino en vuestro notorio exclusivismo
al negar que también otras Escrituras pudieran estar igualmente inspiradas
por Él.

Los libros sagrados, las Escrituras inspiradas, proceden todas de
una misma fuente; de Dios, que habla a través de las almas de quienes
escuchan su voz. Unos pueden estar más inspirados que otros, según el
grado en que escuchen la voz divina. Dicen las escrituras hebreas: “La
sabiduría es el aliento del poder de Dios y en toda época penetra en las
almas bienaventuradas haciéndolas profetas y amigas de Dios”.

No seamos del número de los romos, obcecados y raquíticos para
quienes Dios se reveló únicamente a una corta porción de sus criaturas
en una escondida parte del globo y en un tiempo determinado. Este no es
el modelo de las obras de Dios. Al contrario, Dios no tiene preferencia por
nadie, pues quien en cada nación reverenció a Dios, obrando en justicia,
fue aceptado por Él.

Cuando comprendamos completamente esta verdad, veremos que
sólo hay diferencias insignificantes entre las varias formas de religión que
aparecen como insondables discrepancias del vital principio que en todas
alienta. En el grado en que nos amemos menos a nosotros mismos y
más a la verdad, en el mismo grado propenderemos menos a convertir a
las gentes hacia nuestras maneras particulares de pensar y pondremos
más cuidado en ayudarlas a recibir la verdad por los medios más apropiados
a su temperamento. La doctrina de nuestro maestro – dicen los
chinos- consiste en la limpieza del corazón. Tal es la doctrina de quien
merece el nombre de maestro.

Idéntico es el principio fundamental de todas las religiones, y los
mínimos pormenores en que difieren dependen del grado de civilización
de cada pueblo. A veces me pregunto: ¿a qué religión perteneces?, ¿a
qué religión? Sólo hay una: la religión de Dios vivo.

Desde el momento en que perdemos de vista esta capital verdad,
nos apartamos del vivificante espíritu de la verdadera religión y nos ligamos
a la forma. En el grado en que esto hagamos, erigiremos en torno
nuestro, barreras que nos impidan recibir la verdad universal, pues nada
hay que el hombre de verdad merezca si no es universal.

Sólo hay una religión. “Por cualquier camino que vaya, llegaré a las
alturas que conduzcan a Ti”; dicen las Escrituras persas. “Ancho el manto
de Dios y hermosos los colores de que le adornó”. “El hombre puro respeta
todas las formas de fe”, dicen los budistas. “Mi doctrina no distingue
entre altos y bajos, ricos y pobres; como el cielo, tiene lugar para todos, y
como el agua, todo lo lava con igual limpieza”. “El entendimiento agudo
ve la verdad de todas las religiones; el entendimiento romo sólo ve las
diferencias”, dicen los chinos. Y añaden los indios: “El corto de alcances
pregunta: ¿Este hombre es extranjero o compatriota?; mas, para aquellos
en quienes el amor mora el mundo entero es una sola familia”.

“Las flores del altar son de muchas clases, pero la adoración es
una”. “El cielo es un palacio con muchas puertas y cada cual puede
entrar según sus merecimientos”. “¿No somos todos hijos de un mismo
Padre?”, dice el cristiano. “De una misma sangre hizo Dios a todas las
naciones que moran sobre la faz de la tierra” (Hechos de los Apóstoles,
17:26). Un vidente de estos últimos tiempos dijo: “El Padre reveló a los
antiguos lo que fue provechoso al espíritu del hombre; lo que es provechoso
lo revela hoy”.

Dice Tennysón: “Soñé que piedra sobre piedra edificaba un sagrado
templo que ni era pagano ni mezquita ni iglesia, sino un templo elevadísimo,
sencillo, con las puertas perpetuamente abiertas a los alientos celestes.

Y la Verdad, la Paz, el Amor y la Justicia moraron en él”.

La Religión, en su verdadero sentido, es lo más hermoso que pueda
conocer el alma humana, y al comprenderla veremos que es agente de
paz, felicidad y gozo; pero nunca de melancolía, tristeza y angustia. Será
amada por todos y por nadie rechazada. Que nuestras iglesias se convenzan
de estas grandes verdades, que trabajen por la conversión de las
gentes el conocimiento de su verdadero ser, al de sus relaciones y de su
unidad con el infinito Dios, y tal será el gozo, tal la muchedumbre que a
ellas acuda, tales los cánticos de alabanza, que hasta los muros se estremecerán
de amor a la religión. Adecuada a la vida, adecuada a todos los
días de la vida, debe ser ahora y siempre el carácter de la religión. Si no
tiene tal carácter no es religión. Necesitamos una religión cotidiana en
este mundo. Todo el tiempo en que cualquiera otra se emplee es peor
que malgastado. La vida eterna lo será si procuramos mantenernos a
cada momento en la misma disposición de ánimo que en el anterior.

Pero esta placentera disposición de ánimo únicamente puede derivar
de la rectitud de pensamiento, de la veracidad de la palabra y de la
servicial e inegoísta alteza de nuestras obras. Si en esto fracasamos,
fracasaremos en todo.

* * *

471 - JOYAS ESPIRITUALES - 09/01 - FRATERNIDAD ROSACRUZ DEL PARAGUAY

La Vida es un Poema




La Vida es un Poema

Recopilaciones por el Hno. José Ocampos


Cuando se siente a Dios en toda su dimensión, el dolor es arte, es
poesía. Cuanto más pesada es la cruz que cargamos, más dulce nos
parece la sonrisa de una enferma que está soportando increíbles dolores
y sin embargo, nos regala una sonrisa cuando nos acercamos a ella: ¿No
es esto un poema milagroso?. Esta alegría interior que nos hace sentir el
espíritu superior de una enferma resignada, cuya resignación obedece a
su inclaudicable amor a Dios, nos señala la capacidad poética de esta
enferma para regar con su sonrisa permanente, que Dios la ha dado,
para que sea faro, brújula, guía para quienes apenas tienen un ligero mal
y ya se dan por vencidos. En cambio, esta enferma que está soportando
increíbles dolores, por la gracia de Dios, todavía nos puede regalar un
verdadero poema con su angelical sonrisa.

Para vivir y sentir un poema, se debe latir como el corazón humano.

No es fácil descubrir donde reside un poema, pero cuando se escudriña
profundamente, tal vez se pueda sentir que un poema asoma del corazón
invadido por algún mal y que ese mal no es para destruir, sino para salvar
almas necesitadas. Y la persona que ha recibido ese mandato de lo divino,
lo siente así y de ahí que cada punzada de dolor, ella la convierte en
un mensaje de amor y nos envía como poema, como canción, como
oración que debemos recibir como aliento para comprender que las pruebas
de Dios son para bien y no para mal.

¿Te has fijado cómo se consume la vela?. Da luz, disipa tinieblas,
pero a costa de su propia existencia. Una enferma grave que se va consumiendo
sin quejarse, cuánta luz nos irradia con su ejemplo! ¿No es esto un poema?

Personalmente debo decir que la poesía se unió a mi existencia,
cuando encontré a una mujer maravillosa: DORA ALONDO MASSARE.

Con ella se fusionó mi vida de tal manera que llegamos a convertirnos en
un solo ser.

Tal vez esta alabanza de mi esposa que sale de mi boca, no sólo de
mi boca, sino de mi corazón, de todo mi ser, no sea muy apropiada, pero
espero me perdonen porque así lo siento y así lo manifiesto.

Debo agregar que al lado de ella me sentí el ser más fuerte y más
feliz.

Tengo la certeza de que Dios nos unió para percibir a través de esta
unión experiencias más valiosas para que podamos transmitirlas a nuestros
hermanos, que muchas veces ante insignificantes problemas, ya se
sienten abatidos, deprimidos, alicaídos. En cambio a mi esposa se le encargó
la santa misión de cumplir un deber sagrado y ella con todo valor, y
sobre todo, con gran amor y con la clara conciencia que sólo era para
saldar cuentas atrasadas y que ella lo hacía con alegría y sobre todo,
agradecía a Dios le haya elegido a ella para dar ese gran ejemplo que dio.

Decía: Dios es nuestro compañero en las penas y nuestro consuelo en el
dolor.

El dolor, lejos de destrozar a una persona, de destruirlo, lo purifica y
lo dispone para una transformación. Lo que una persona es y vale, no se
desprecia con el dolor; más bien se aquilata.

Debo manifestar con toda claridad y sinceridad, que si no fuera por
la Filosofía Rosacruz, posiblemente habríamos tomado determinación de
otro modo.

Aquí va a continuación un soneto de un poema (Hugo Mayo) que
tiene relación con lo que estoy hablando:

“Eres una canción. Aire ligero cernido entre flores y nidos. Duermen
tus pies en campos florecidos. Comienza en ti mi vida. Eres mi poesía, mi
vida, mi canción. Eres la sombra toda, eres lumbre, y yo elevando el
corazón, te aspiro, como el viento que viene de una cumbre. Eres como
las olas que van y vienen. Como las blancas nubes que se desplazan
suavemente bajo el cielo azul”.

A 4 años del paso al más allá de mi querida compañera, he querido
recordarla de esta forma. A medida que pasa el tiempo, más la recuerdo.

Tal vez, como humano que soy y aún tengo los pies en la tierra y por
ende, con muchas imperfecciones, estoy cometiendo una grave falta al
no permitir a mi inolvidable compañera, su libre perfeccionamiento en la
morada del Señor.

Los seres que nos precedieron y sobre todo los que pertenecieron a
la Fraternidad Rosacruz, todos han dejado una estela de amor y poesía
que debemos imitar y cada vez debemos ser mejores, más buenos, más
bondadosos, más tolerantes, más servidores a nuestros hermanos.

Por último, le pido al Señor que me perdone y le pido también al
Señor que la ve en el cielo, que le diga: que la quise, la quiero y la querré
siempre, y si en algo fallé con ella que me perdone. Gracias.


* * *

471 - JOYAS ESPIRITUALES - 09/01 - FRATERNIDAD ROSACRUZ DEL PARAGUAY

miércoles, 10 de noviembre de 2010

EL AUTOCONOCIMIENTO ( III )



“Preguntas que cuáles son nuestras doctrinas. No
proclamamos ninguna porque cualquiera que proclamáramos
sería para ti una opinión dudosa, mientras no te conozcas
interiormente. Ese conocimiento lo has de lograr por la
instrucción interna que debe ir desarrollándose dentro de ti
mismo”.

(VII Carta de los Maestros Rosacruces)





EL AUTOCONOCIMIENTO ( III )

En la modesta labor que
estamos llevando a cabo
sobre el Autoconocimiento
han sido tomadas
como referencia las
“Cartas Rosacruces”
publicadas oportunamente
en “Rays from the
Rose Cross” (Rayos de la
Rosacruz”) según la traducción
castellana adoptada por Editorial Kier S.A. Se ha considerado, por
supuesto, el alto valor de lo expresado por los Hermanos Mayores que
instruyeron a Max Heindel para que llevara a cabo la meritoria labor que todos
admiramos. En la Carta Nº VII se hace mención con énfasis al autoconocimiento
como requisito fundamental para avanzar en el sendero espiritual, al decirse que
la introversión o “la instrucción interna debe ir desarrollándose dentro de ti
mismo”. Por supuesto que esto no es fácil de llevar a cabo máxime cuando la
propensión general es acopiar conocimientos o informaciones, de cualquier tipo
que fueren, que a veces se sobrevaloran porque sus alcances son muy limitados
humanísticamente; o a veces se suele dejar tranquilamente transcurrir los días
que es lo mismo que “no emplear sabiamente el tiempo”.

Sin embargo los Hermanos Mayores insisten reiteradamente en que “el más
importante consejo que hemos de darte es: aprende a conocer tu propio yo”. El
fluir de nuestro presente y la programación de nuestro futuro con sus alegrías,
goces, éxitos y fracasos dependen de la calidad de nuestro pensar y sentir. De
ahí la trascendencia del autoconocimiento del cual depende nuestro Destino.

¿EN QUÉ CONSISTE EL AUTOCONOCIMIENTO?

Por supuesto que no se trata de mirarse dentro uno mismo con la esperanza de
encontrar una vaga imagen de la propia violencia, para citar sólo un ejemplo. El
hecho de ser violento queda demostrado cuando en el juego de las relaciones
ejecutamos hechos poco amistosos a los cuales a menudo no se los detecta por
falta de interés o de atención.

Cuando conducimos un automóvil y nos cuidamos de no efectuar una maniobra
imprudente para evitar accidentes actuamos con un saludable estado de
atención. Viviendo de la misma manera, tendremos la certeza de saber lo que
realmente somos, con total claridad, en lugar de caer en el autoengaño de que
somos bondadosos, equilibrados y sensatos mientras pensamos que los demás
son los que están necesitando cambiar su forma de ser. El vivir en estado de
atención no implica el peligro de caer en una manía sino que equivale a llevar
una vida de natural vigilancia interior. Los instructores que han visitado la Tierra
no cesaron de proclamar reiteradamente esas verdades y el mismo Cristo-Jesús
relató valiosas parábolas para que reflexionemos y cambiemos intelectual y
emotivamente. La observación de lo que ocurre fuera de cada uno es también
altamente valiosa porque cuando estamos frente a un interlocutor si lo
observamos y escuchamos con suma atención podremos interpretar o conocer
algo más de lo que posiblemente él nos pueda o quiera expresarnos.



VALIOSO MECANÍSMO DEL AUTOCONOCIMIENTO

La observación silenciosa y profunda de nuestro accionar, frente a las
situaciones que la vida presenta, nos permite tomar conciencia de la calidad de
nuestro mundo interior produciendo un cambio insensible e involuntario. Lo
mismo ocurre cuando reemplazamos un sistema de comidas y de costumbres
malsanas porque la adopción de una vida sana, de acuerdo a leyes naturales, va
generando un bienestar interno de natural y espontanea renovación.

Profundizando más en el tema podemos decir que si somos violentos no
debemos tratar de ser “no violentos” porque lo correcto es ver fehacientemente
como actúa en nosotros la violencia. A ésta no se la puede tapar sino que lo
correcto es ver con total claridad cómo está actuando en nosotros ya que está
radicada profundamente en nuestro inconsciente lista para volver a surgir ante la
correspondiente provocación venciendo la presión a que estaba sometida. En la
observación silenciosa interviene, como decíamos en Autoconocimiento (II), la
mente abstracta que puede producir un cambio profundo y duradero dentro de
nuestro ser. Lo importante es que comience a funcionar la mente abstracta lo cual
puede conseguirse progresivamente escuchando con la mayor frecuencia música
clásica y entrando en asiduo contacto con la naturaleza en todas sus
manifestaciones. Son las vías naturales para despertar la sensibilidad que todos
llevamos en potencia. El hecho de darse plena cuenta de lo que está ocurriendo
genera una pausa y un silencio interior que son creadores de una saludable
renovación, lo cual es el principio de un real y significativo cambio interno.

Esta temática debe ser abordada comenzándose a observar muy atentamente
los hechos más simples en los cuales intervenimos, cuales son los que vivimos
junto a nuestros familiares, amigos o compañeros de trabajo, en realidad
podríamos decir con todo lo que entra en nuestro diario contacto. Para llegar lejos
hay que comenzar muy cerca.

Nota: Los que deseen expresar sus opiniones sobre estos escritos pueden
hacerlo dirigiéndose al correo electrónico que figura al pié y gustosamente se
hará referencia a ellos. Se volverá dentro de tres semanas.


Pedro S. Tavacca
(tavacca.pedro@gmail.com)

* * *

lunes, 8 de noviembre de 2010

EL COLLAR DE JENNY


EL COLLAR DE JENNY
Autor Desconocido


Jenny era una linda niña de cinco años, de ojos relucientes.

Un día mientras ella con su mamá visitaban la tienda, Jenny vio
un collar de perlas de plástico que costaba 2.50 dólares. ¡Cuánto deseaba
poseerlo!

Preguntó a su mama si se lo compraría, y su mamá le dijo: Hagamos
un trato, yo te compraré el collar y cuando lleguemos a casa
haremos una lista de tareas que podrás realizar para pagar el collar,
¿está bien?

Jenny estuvo de acuerdo, y su mamá le compró el collar de perlas.

Jenny trabajó con tesón todos los días para cumplir con sus tareas.

En poco tiempo Jenny canceló su deuda.

¡Jenny amaba sus perlas! Ella las llevaba puestas a todas partes:

al kinder, a la cama, y cuando salía con su mamá.

Jenny tenía un padre que la quería muchísimo. Cuando Jenny
iba a su cama, el se levantaba de su sillón favorito para leerle su cuento
preferido. Una noche, cuando terminó el cuento, le dijo: «Jenny, ¿tú
me quieres?», «Oh, si papá». «Entonces, regálame tus perlas», le pidió
él.

«¡Oh, papá! No mis perlas,» dijo Jenny. «Pero te doy a Rosita, mi
muñeca favorita.

¿La recuerdas?, tú me la regalaste el año pasado para mi cumpleaños.
Y te doy su ajuar también, ¿esta bien, papá?»,

«Oh, no hijita, está bien, no importa», dándole un beso en la
mejilla.

«Buenas noches, pequeña».

Una semana después, nuevamente su papá le preguntó al terminar
el diario cuento: «Jenny, ¿tú me quieres?», «Oh, si papá, ¡tu sabes
que te quiero!», le dijo ella.

«Entonces regálame tus perlas». «¡Oh, papá!

No mis perlas; pero te doy mi Lazos, mi caballo de juguete.

Es mi favorito, su pelo es tan suave y tú puedes jugar con él y
hacerle trencitas».

«Oh, no hijita, está bien,» le dijo su papá en la mejilla, «Felices
sueños.»

Algunos días despues, cuando el papa de Jenny entró a su dormitorio
para leerle un cuento, Jenny estaba sentada en su cama y le
temblaban los labios, «toma papa» dijo, y estiró su mano.

La abrió y en su interior estaba su tan querido collar, el cual entregó
a su padre.

Con una mano el tomó las perlas de plástico y con la otra extrajo
de su bolsillo una cajita de terciopelo azul. Dentro de la cajita había
unas hermosas perlas genuinas.

El las había tenido todo este tiempo, esperando que Jenny renunciara
a la baratija para poder darle la pieza de valor.



Y así es también con nuestro Padre Celestial. Él está esperando
que renunciemos a las cosas sin valor en nuestras vidas para darnos
preciosos tesoros. ¿No es bueno el Señor? Esto me hace pensar en
las cosas a las cuales me aferro y me pregunto: ¿qué es lo que Dios
me quiere dar en su lugar?

* * *

470 - JOYAS ESPIRITUALES - 08/01 - FRATERNIDAD ROSACRUZ DEL PARAGUAY

PARA ÉL Por: Héctor V. Morel


PARA ÉL

Por: Héctor V. Morel

Me juzgo peregrino de Infinito
Que persigue una Voz y una Presencia,
Con Porte de Señor siempre bendito,
Que es sabio de por sí: por Omnisciencia!

Su pesar es mi agobio muy contrito,
Su júbilo es la ley de mi consciencia,
Su Verbo es imponente como un hito
Donde vibra su invariable Providencia.

Con Él voy caminando como en sueño,
Portando con fervor su excelso Leño
Salvífico y fecundo: TODO LUZ!

Mi paso tambaleante en Él se escuda,
Y fúndese en mi pecho toda duda
Con sólo balbucear: Dulce Jesús!

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470 - JOYAS ESPIRITUALES - 08/01 - FRATERNIDAD ROSACRUZ DEL PARAGUAY