martes, 19 de octubre de 2010

EDUCACIÓN ESOTÉRICA DE LOS 14 A LOS 21 AÑOS - De la Revista Luz Universal




EDUCACIÓN ESOTÉRICA
DE LOS 14 A LOS 21 AÑOS

De la Revista Luz Universal



Antes de los 14 años el Cuerpo de Deseos del niño se encuentra
en incubación, pero a partir de esta época nace totalmente y es el
momento en el que los sentimientos y pasiones empiezan a ejercer su
poder sobre el ser humano.

Cuando los deseos y las emociones están sin freno, entra el
niño en el período más peligroso de su vida, la edad de la ardiente adolescencia,
pues entonces el Cuerpo de Deseos predomina y la mente, que
aún está en incubación, no ha nacido para actuar como freno de las emociones.
De ahí que en esta crítica edad, el niño adolece de todo, debido a
que sus emociones lo manejan y fácilmente.

En este período de prueba, el joven que haya aprendido a reverenciar
a sus padres y profesores, tendrá mucha fortaleza contra el atolondramiento
y violencia de los sentimientos. Si ha sido acostumbrado a tomar todas
las cosas que sus mayores le dicen con la mayor confianza y esto le han
dado una educación discreta y prudente, habrá desarrollado, para este momento,
un sentido inherente de amor a la verdad, el cual actuará de guía;
pero en la medida en que haya sido restringido de hacer su voluntad así
estará propenso a ser arrastrado por la fuerte corriente emocional.

Durante los primeros años el niño se considera formando parte
de una familia y está subordinado a los deseos de sus padres, pero a
partir de los 14 años nace el sentimiento de independencia. La razón de
esa liberación es que antes de los 14 años la glándula timo contiene una
sustancia suministrada por los Padres, de la cual el niño extrae, durante
su infancia y niñez, los elementos necesarios para fabricar su propia sangre.
Esta glándula, que se encuentra en el pecho del recién nacido, va
disminuyendo gradualmente de tamaño, y a los 14 años de vida, la médula
roja en los huesos del niño toma la función de construir su propia sangre.
Por esta razón antes de la adolescencia, la sangre familiar es la que
fluye en el niño, considerándose como parte de la familia y no como un
Ego. Pero en el momento en que comienza a manufacturar su propia
sangre el Ego se impone a sí mismo. Entonces ya no es el niño o niña de
papá, sino que tiene identidad propia, es un Yo y entonces llega a la crítica
edad en la que los padres cosecharán lo que hayan sembrado. La mente
no ha nacido aún; nada mantiene en jaque a la naturaleza de deseos y su
estabilidad emocional dependerá mucho de cómo el niño haya sido educado
durante los primeros años de vida. Tendrá gran capacidad de manejar
sus emociones, si ha sido levantado en un ambiente moral alto y si
ha seguido fielmente el consejo y la autoridad sabia de sus superiores.

En este momento de la vida, cuando el sentimiento del Yo es
más fuerte que en ningún otro momento, la autoridad que debe imponerse
en el segundo septenario de vida debe ceder el paso a la advertencia
y al sabio consejo. Es el momento en el cual debe enseñársele a que
investigue las cosas por sí mismo, para que de este modo forme conclusiones
individuales. Cuanto más estudie y observe cuidadosamente, más
certeras serán sus críticas, y sus opiniones serán al mismo tiempo más
fluídicas para examinar nuevos hechos y adquirir nuevos conocimientos.

En esta época también madura el Éter de Vida de su Cuerpo
Vital, aquel que facilita la procreación y por esto nace igualmente el impulso
de buscar pareja para realizar la perpetuación de su especie. Por lo
tanto, cuando un niño llega a los 14 años de edad se le debe educar en
cuatro pautas principales acerca de las responsabilidades que debe afrontar
de ahora en adelante. La primera de ellas será sobre la función y el
cuidado de los órganos sexuales, la segunda sobre la pureza moral, la
tercera sobre el control y el dominio de los deseos prematuros o
sobreestimulados y la cuarta sobre los beneficios del control moral. Los
padres deben explicar fisiológicamente que no hay implicarse en relaciones
sexuales hasta tener 21 años de edad. Ello es debido a que los vehículos
inferiores como son el Cuerpo Físico, el Vital, y el Emocional y el
Mental, no están plenamente integrados y alimentados hasta los 21 años.

Las niñas comienzan esta integración desde los 15 o 16 años, a fin de
prepararlas para los deberes de la maternidad, en tanto que los hombres
lo hacen un tiempo más tarde. Entre los 14 y los 21, la energía sexual se
usa para conectar, relacionar, integrar y fusionar los cuerpos de modo tal
que actúen como una unidad. La relación sexual prematura impide tal
integración, y la unificación de los cuerpos se demora o no se alcanza
nunca. Como resultado de esto, la persona no tiene coordinación en su
naturaleza, lo cuál está cohesionada. Hay en ésta brecha de comunicación,
como en una máquina que no funciona adecuadamente en sus
movimientos rítmicos y cíclicos. Cuando esto ocurre, el cuerpo, las emociones
y la mente son propensos a las fuerzas negativas del medio ambiente
como son los gérmenes, las radiaciones electromagnéticas, las
emociones y los pensamientos negativos. Por otra parte, un mecanismo
no integrado no puede transferir energía adecuadamente. No puede transferir
la Luz, cuya dirección proviene del Espíritu, hacia el cerebro. Y carga
a la sangre y a las glándulas y debido a una falta de coordinación avanzada
y perfecta entre los cuerpos y el Espíritu, el hombre no puede recibir
guía, y su vida corre sin una finalidad, sin una meta, y se convierte en un
problema para sí mismo y para los demás. Las naciones degeneran cuando
los jóvenes desperdician prematuramente su energía sexual.

La creencia general supone que la masturbación es un método
de liberación de la tensión sexual. Pero en realidad la masturbación se
parece a hacer rotar un motor sin aceite o poner en cortocircuito un sistema
eléctrico. Está practica vacía a la persona de su energía física, vital,
emocional y mental. Debido a esto, la persona pierde su magnetismo e
interés por los demás, impidiendo esto las correctas relaciones entre
amigos, esposos, y con la comunidad, bloquea el contacto de esa persona
con su Espíritu, con su naturaleza divina. La masturbación debilita los
cinco sentidos y vuelve a la persona propensa a la irritación y a la
negatividad. También crea una tensión en el cuerpo Etérico e interrumpe
la circulación armoniosa de la energía entre los chakras del Cuerpo Etérico
y las glándulas del Cuerpo Físico. Especialmente, agota la energía de los
pulmones, de la garganta, de la columna vertebral y el hígado.

Enseña al joven a poner su amor en la Ley del Señor, así
será como un árbol plantado a la orilla de un río que da su
fruto a su tiempo y se marchitan sus hojas.

A los jóvenes debe instruírseles sobre cómo ir a dormir. Por
ejemplo, dormir con las manos y los brazos fuera de las cobijas, que
vistan pijamas o ropa interior sueltas, que antes de dormir no vean cosa
obscenas en revistas televisión o cualquier otro medio publicitario, y que
interrumpan todo género de imaginación sexual. Igualmente debe
acostumbrárseles a levantarse temprano, pues permanecer en la cama
hasta altas horas del día genera imaginación sexual. Es necesario enseñarles
que existe en el comercio cualquier cantidad de literatura que incita
a la gratificación y al deseo sexual, con el único propósito de obtener un
beneficio económico, pero sin tener en cuenta el perjuicio moral que se
pueda ocasionar. El incremento de la pornografía infantil actualmente está
aumentando la degeneración sexual. ¿Qué debe esperarse de los niños,
a los cuales se les enseña cómo experimentar el sexo en sus diferentes
formas, especialmente cuando su energía e interés se concentran en sus
órganos sexuales? Es necesario también analizar las películas y los programas
televisivos con los jóvenes y mostrarles las sutiles sugerencias
ocultas en los gestos, las poses y las sonrisas. Así al revelar les las motivaciones
existentes detrás de todas esas cosas, aprenderán a discriminar
y tendrán valor para resistir estas malas influencias. Es indispensable
detener un poco el origen de la contaminación moral tratando de construir
un buen carácter en los hijos, para que una vez alejados de la influencia
paterna, no caigan en la trampa de integrarse a una vida baja delictiva.

Durante el período de la adolescencia, los padres deben practicar la
mayor tolerancia, pues no hay momento en la vida de un ser humano en
que se halle en necesidad de tanta simpatía como durante el lapso de
tiempo que va de los 14 a los 21 años, cuando la naturaleza emocional es
predominante y sin freno. Recordemos que solamente aquellos educados
adecuadamente, teniendo en cuenta el desarrollo interno evolutivo,
sortearán las pruebas a fin de ser los conductores de futuras actividades
de liberación.

* * *

468 - JOYAS ESPIRITUALES - 06/01 - FRATERNIDAD ROSACRUZ DEL PARAGUAY


Ruth (Recibido por Email)


Ruth
(Recibido por Email)


Ruth miró en su buzón del correo, pero solo había una carta. La
tomo y la miró antes de abrirla, pero luego la miró con más cuidado.

No había sello ni marcas del correo, solamente su nombre y dirección.

Leyó la carta.

Querida Ruth:

Estaré en tu vecindario el sábado en la tarde y pasaré a visitarte.

Con Amor, JESÚS

Sus manos temblaban cuando puso la carta sobre la mesa.

¿Porqué querrá venir a visitarme el Señor? “No soy nadie en especial,
no tengo nada que ofrecerle...” .

Pensando en eso, Ruth recordó el vacío reinante en los estantes de
su cocina.

¡Ay no! no tengo nada para ofrecerle! “Tendré que ir al mercado y
conseguir algo para la cena”. Buscó la cartera y vació el contenido
sobre la mesa: cinco dólares y cuarenta centavos. “bueno compraré
algo de pan y alguna otra cosa, al menos“.

Se echó el abrigo encima y se apresuró a salir.

Una hogaza de pan francés, media libra de pavo y un cartón de leche...
y Ruth se quedó con solamente doce centavos que le deberían
durar hasta el lunes. Aun así se sintió bien camino a casa, con sus
humildes ingredientes bajo el brazo.

“Oiga señora, ¿nos puede ayudar, señora?”

Ruth estaba tan absorta pensando en la cena que no vio a las dos
figuras que estaban de pie en el pasillo. Un hombre y una mujer, los
dos vestidos con un poco mas que harapos.

Mire señora, no tengo empleo, usted sabe, y mi mujer y yo hemos
estado viviendo allá afuera en la calle y, bueno, está haciendo frío y
nos está dando hambre, y bueno, si usted nos puede ayudar, señora,
estaríamos muy agradecidos... “

Ruth los miró con más cuidado. Estaban sucios y tenían mal olor y,
francamente, ella estaba segura de que ellos podrían obtener algún
empleo si realmente quisieran.

“Señor, quisiera ayudar, pero yo misma soy una mujer pobre. Todo lo
que tengo es una rebanada de pan, pero tengo un huésped importante
para esta noche y planeaba servirle eso a El.”

Si, bueno, si señora, entiendo. Gracias de todos modos.

El hombre puso su brazo alrededor de los hombros de la mujer y se
dirigieron a la salida.

A medida que los veía saliendo, Ruth sintió un latido familiar en su
corazón. “Señor, ¡Espere!”.

La pareja se detuvo y volteó a medida que Ruth corría hacia ellos y
los alcanzaba en la calle.

“Mire: por qué no toma esta comida? Algo se me ocurrirá para servir
a mi invitado...”. Y extendió la bolsa con víveres.

“Gracias Señora, muchas gracias””

“Si gracias!”, dijo la mujer y Ruth pudo notar que estaba temblando
de frío.

“Sabe? tengo otro abrigo en casa. Tome este”, Ruth desabotonó su
abrigo y lo deslizó sobre los hombros de la mujer. Y sonriendo, volteó y
regresó camino a casa... sin su abrigo y sin nada que servir a su invitado.

Gracias señora, muchas gracias!”.

Ruth estaba tiritando cuando llegó a la entrada.

Ahora no tenía nada para ofrecerle al Señor. Buscó rápidamente la
llave en la cartera.

Mientras lo hacía notó que había otra carta en el buzón.

Qué raro el cartero no viene dos veces en un día.

Tomó el sobre y lo abrió :

Querida Ruth:

Qué bueno fué volverte a ver. Gracias por la deliciosa cena, y gracias
también por el hermoso abrigo.

Con Amor,

JESÚS

El aire todavía estaba frío, pero aun sin abrigo, Ruth no lo notó.

* * *


468 - JOYAS ESPIRITUALES - 06/01 - FRATERNIDAD ROSACRUZ DEL PARAGUAY

viernes, 15 de octubre de 2010

Creatividad - Recopilaciones por el Hno. José Ocampos



Creatividad
Recopilaciones por el Hno. José Ocampos

Que la virtud más saliente de tu conducta sea la creatividad. Acaricia
con tus pensamientos y tus ideas creativas irán iluminando tu alma,
porque tu alma iluminada y enamorada de tus ideales, es creativa.

Dios está en lo más íntimo y profundo de tu conciencia, como
poder creativo, pero es muy posible que tú te hayas alejado de El, por
orgullo y egoísmo, quizá porque no lo puedes tocar con la mano y ver
con tus ojos, pero recuerda que las cosas infinitamente grandes, bellas
y sublimes, no están al alcance de los sentidos, sólo la conciencia iluminada
por el amor al bien, puede darnos la razón de ello.

La creatividad es un directo resultado de la preparación, la intuición,
la imaginación y el orden mental; es también el Fruto de la organización
armoniosa de todas las facultades mentales; luego del interés
y la motivación por transformar las cosas, las ideas y el orden de la vida.

Tanto las obras científicas como las artísticas, son el resultado
de la necesidad que palpita en el hombre por hacer un mundo más
digno y hermoso, más puro, limpio y digno de ser habitado; es el anhelo
de acondicionar las cosas para satisfacer las necesidades de perfección
que el hombre tiene.

Una de las formas de expresión más perfeccionadas de la
voluntad y la conducta del hombre es su capacidad creativa, y el ser
que no cultiva este precioso don, no está llamado a saborear el éxito, la
satisfacción y la alegría que se encuentra en la vida cuando el hombre
se expresa y se encuentra a sí mismo a través de sus obras; porque el
hombre sólo triunfa en la vida, si triunfan sus obras quien nada puede
crear nada puede esperar, quien nada siembra, nada recoge.

El hombre se realiza creando y cuando el hombre trabaja
crea, desde el lustrador hasta el científico que trabaja en el más sofisticado
laboratorio, desde el ama de casa que prepara los alimentos con
todo esmero, hasta el músico, pintor o escultor; todos están creando
obras útiles y portentosas para el bien y las realizaciones humanas, sólo
el holgazán, el negligente, el conformista, el ladrón malvado, son parásitos
destructivos y corrosivos de la paz y la felicidad humanas.

Tu conducta será bella y distinguida, cuando te conviertas
en una persona inventiva y creativa. Cuando te llenes de iniciativa y te
conviertas en una persona inventiva y creativa, serás grande, porque
tus obras te darán grandeza y esa grandeza te hará sentir feliz, porque
le has dado realidad a tus sueños e ideales.

El lustrador crea, el arquitecto crea, crea el poeta, crea el
pintor, crea el ama de casa, crea el escultor, crea el compositor, crea la
madre para mimar a su hijo, crea el labriego para alimentar la tierra y
producir sanos alimentos, crea el genio, crea el inventor, crean las
fundaciones sociales para ayudar a los necesitados.

Para ganar como Dios, hay que orar, orar siempre crea, como
Dios. Dios siempre termina ganando si tú estás de su lado, también
ganarás, pero estar en el bando de Dios no es fácil, hay que renunciar
a muchas cosas y ser rectos en todo: en el comer, en el vestir, en el
pensar, en el proceder, en el sentir, en el perdonar, en el tolerar.

Se dice que la fuerza creadora del Universo nos ama y muchas
veces lo hace a través de los demás.

Hay que gente que va por la vida descontentos de su situación
material, como si reclamaran unos derechos que no les han sido concedidos.

Y de hecho tienen razón, pero ignoran que si no reciben lo que
esperan de la vida, es porque tampoco a su vez le han dado a la vida lo
que se espera de ellos, porque no han sido capaces de crear nada.

Actuemos con rectitud y transparencia. Volvamos a ser los
ojos que orientan, los brazos que ayudan, las mentes que crean soluciones,
los corazones que se iluminan para ayudar y bendecir al necesitado

* * *

468 - JOYAS ESPIRITUALES - 06/01 - FRATERNIDAD ROSACRUZ DEL PARAGUAY

LOS PROS Y CONTRAS DEL ABORTO

mother and child

LOS PROS Y CONTRAS
DEL ABORTO

Las decisiones de los Tribunales

Se ha dicho tanto, y se sigue diciendo, escribiendo, emitiendo por
radio y televisión y argumentando en los estrados sobre el aborto, que
uno se siente inclinado a pensar que cualquier nueva mención del tema
resulta molesta para la mayor parte de la gente. Sin embargo, la decisión
sobre la materia, del Tribunal Supremo de los Estados Unidos que, en
efecto, anula leyes restrictivas del aborto de varios estados, hace más
consciente que nunca al estudiante de las profundas verdades de la vida
y del ser, de la imperativa necesidad de aumentar la comprensión de los
factores intervinientes y de las deplorables consecuencias involucradas
en esta práctica no cristiana, que se ha convertido alarmantemente en
frecuente y normal.

Antes, en casi todas partes, el aborto estaba legalmente permitido
sólo si lo requería la salud de la madre. Pero es bien sabido que se llevó
a cabo, ilegal y anticientíficamente, por gente no cualificada, siendo ése,
sin duda, uno de los factores que condujeron a la legalización del aborto
en los Estados Unidos. Por supuesto, el «legalizarlo» no reduce sus
implicaciones morales, aunque reduzca el número de casos en que se
causen daños físicos par a las madres.

En su histórica decisión, el Tribunal mantuvo que la prohibición del
aborto temprano sería una invasión inconstitucional de la intimidad de la
mujer, dado que el único interés legítimo del Estado en esta materia consiste
en asegurar que el aborto, como «procedimiento médico», se produzca
en circunstancias que proporcionen la adecuada seguridad al paciente.

Ello requerirá, naturalmente, los servicios de un médico licenciado
en ejercicio. Además, en opinión del Tribunal, el estado, constitucionalmente,
sólo puede tomar medidas para proteger al no nacido, después
de que el feto haya alcanzado un status de «vida independiente». Dejan
do al margen la pregunta crucial sobre cuándo la «vida independiente»
empieza en el cuerpo en formación, el Tribunal añade: «Si los profesionales,
prácticos en las respectivas disciplinas de medicina, filosofía y teología,
son incapaces de llegar a ningún consenso, la judicatura, en el presente
momento del conocimiento humano, no está en condiciones de
especular».

Como esta materia es de tan vital importancia para toda la raza humana,
tanto ahora como en el futuro, y sus consecuencias tan
condicionantes del futuro lejano y tan contrarias al desarrollo espiritual,
sería sumamente beneficioso para todo adulto, que consideráse el asunto
con mente abierta, en sus aspectos físicos y espirituales. La referencia
del tribunal al «presente momento del conocimiento humano» alude, seguramente,
al conocimiento «aceptado» por el público en general. Afortunadamente,
hay seres humanos que han progresado espiritualmente lo
suficiente para haber adquirido conocimientos, aún no aceptados por la
mayoría de la humanidad. Entre esos hombres evolucionados se encuentran
los Hermanos de la Rosa Cruz, Adeptos que trabajan constantemente
por el bienestar de la Humanidad y que han impartido las Enseñanzas
de la Sabiduría Occidental en sus esfuerzos por contrarrestar los insidiosos
efectos del materialismo y por hacer avanzar la evolución espiritual en
general.

Las leyes de Renacimiento y de Consecuencia

Entre esas Enseñanzas destacan las relativas a las dos leyes gemelas
de Renacimiento y de Consecuencia. La doctrina del renacimiento
enseña que cada Ego es una parte integrante de Dios, desarrollando
todas sus divinas posibilidades; que, mediante existencias repetidas en
cuerpos cada vez más perfectos, esas posibilidades latentes se van transformando
en poderes dinámicos; que nadie se pierde en ese proceso,
sino que toda la Humanidad alcanzará finalmente la meta de la perfección
y la reunión con Dios. Lo que somos, lo que poseemos y nuestras buenas
cualidades son el resultado de nuestras acciones del pasado. Lo que nos
falta física, mental o moralmente, puede ser nuestro en el futuro. Lo que
sembramos es lo que recogemos. Cada vida nos proporciona las experiencias
necesarias para nuestro progreso evolutivo. Y, si no se nos permite
encarnar en un cuerpo físico, no podemos vivir esas experiencias.

La idea, generalmente aceptada, sobre el hecho de matar (excepto
para la mente muy materialista que sólo acepta la forma) es la de que la
«vida» termina simplemente porque el cuerpo no puede seguir funcionando.

Pero esto es un error. La vida es eterna, como enseñan, tanto la
Biblia como la ciencia oculta; y el espíritu individual, que ocupa un cuerpo,
o que empieza a ocuparlo, no puede ser destruido. Pero, por supuesto, la
forma en la cual ha de vivir en la Tierra para conseguir la experiencia
necesaria para su progreso, puede ser, y frecuentemente lo es, destruida.

El hacer esto es tan reprensible como infringir cualquier otra de las
leyes espirituales que gobiernan el universo. «No matarás» es una ley
básica de la Humanidad, aunque se trate sólo de la forma, y los que la
desafían, mediante el aborto o de cualquier otro modo, tendrán que experimentar
en el futuro un grave castigo.

La Santa Fuerza Creadora

Otro punto de vital importancia, a tener en cuenta en relación con la
práctica del aborto, es la santidad de la fuerza creadora en el ser humano.

Es el aspecto Espíritu Santo, tanto en Dios como en el hombre, de que se
habla en numerosos pasajes de la Biblia (Mateo 1:18; Marcos 1:8; Lucas
1:15; Juan 14:26; Hechos 2:4, etc.), el poder empleado, no sólo para
crear cuerpos físicos sino, en un nivel más elevado, grandes obras literarias,
poéticas, artísticas, musicales, científicas, etc. El mal uso de ese
sagrado poder, para la gratificación de los sentidos, es la «gran transgresión
» de que se habla en el Salmo 19:3. Es el «pecado (acto contrario a la
ley espiritual) imperdonable», que debe expiarse mediante el sufrimiento
que suponen las enfermedades y mediante futuras incapacidades físicas
y mentales. Como Cristo dijo explícitamente: «A los hombres se les podrá
perdonar cualquier pecado o blasfemia, pero la blasfemia contra el Espíritu
Santo no tendrá perdón» (Mateo 12:31).

Cuando se considera el intrincado e inspirador proceso que tiene
lugar en los mundos invisibles, y que incluye las actuaciones de los ángeles
y sus ayudantes, para traer de nuevo un Ego a un cuerpo físico, y
todas las pasadas causas y efectos que intervienen en este acontecimiento,
uno debería reflexionar antes de destruir el vehículo infantil, aunque
lleve poco tiempo formándose. Permítasenos exponer brevemente
cómo describe este proceso la ciencia oculta.

Preparación del Ego para el renacimiento

Tras haberse llenado de fuerza en la inefable armonía del elevado
mundo llamado Tercer Cielo (mencionado por San Pablo en II Corintios
12:2), el Ego siente deseos de nuevas experiencias en el mundo físico y
empieza a considerar un nuevo nacimiento. Ello conjura ante su visión
una serie de imágenes y, ante él se despliega un panorama de la futura
vida, conteniendo los acontecimientos principales, y que empieza en la
cuna y termina en la tumba. En algunos casos, son varios los panoramas
entre los que el Ego avanzado puede escoger.

Escogida que ha sido la futura vida, el espíritu, que posee sólo las
fuerzas de los átomos simiente (los núcleos de los cuerpos denso, vital y
de deseos, y la envoltura de la mente), comienza su descenso al Mundo
Físico. Las fuerzas de la mente de la última vida despiertan de su latencia
en el átomo simiente y empiezan a atraer materiales afines a su vibración,
de la Región del Pensamiento Concreto. Y lo mismo sucede a continuación
con los cuerpos de deseos, etérico y físico. Ese material forma una
figura en forma de campana, abierta por arriba, donde están los átomos
simiente. Cuando llega el momento indicado, la construcción del nuevo
cuerpo y su colocación en el ambiente apropiado es labor de cuatro grandes
Seres, conocidos como los Ángeles Archiveros o los Señores del
Destino. El cuerpo vital lo construyen los habitantes del mundo celeste y
los Espíritus de la Naturaleza, dando lugar a un cerebro de determinadas
características. Además, el Ego reencarnante le incorpora la quinta esencia
de sus anteriores cuerpos vitales y añade un pequeño trabajo original.

El cuerpo vital, una vez moldeado por los Señores del Destino, dará
forma al cuerpo físico, órgano por órgano. Ese molde o matriz se coloca
en el útero de la futura madre. El átomo simiente del cuerpo físico se
encuentra en la cabeza triangular de uno de los espermatozoides del
semen del padre.

Una vez ha tenido lugar la fecundación del óvulo, el cuerpo de deseos
de la madre trabaja en él durante un período entre dieciocho y veintiún
días, permaneciendo el Ego fuera, en su cuerpo de deseos y su
cubierta mental, aunque en estrecho contacto con la madre. Los vehículos
en forma de campana descienden sobre la cabeza del cuerpo vital y la
campana se cierra por el fondo. El Ego gravita sobre su futuro vehículo,
manteniendo su individualidad y resistiendo la formación, por la madre,
de las células nucleadas de la sangre. Esas células van desapareciendo
gradualmente de modo que, cuando el Cordón de Plata queda anudado
con el avivamiento del feto, todas las células nucleadas han desaparecido
ya y el Ego es el dueño absoluto de su vehículo, que constituye una
preciosa herencia.

Transmutando la fuerza sexual

Vemos, pues que el aborto, si bien no mata al espíritu, que es inmortal,
destruye la forma, esencial para su empleo en la Tierra, e impide la
consecución de la necesaria experiencia, lo cual constituye un acto pecaminoso
y degradante. No importa en qué momento de su crecimiento se
destruya el feto: las consecuencias son igualmente terribles.

Cuál es la solución a esta práctica inmoral? Claramente dicho, el
autocontrol. Los seres humanos tienen que aprender a dominar las tendencias
luciferinas y a no permitir a la sensualidad dirigir sus vidas. Cierto
que es un elevado ideal, pero de su consecución depende el bienestar de
la raza.

Sin embargo, hay que comprender que la mera supresión de la atracción
sexual no es una virtud en sí misma. La fuerza creadora debe ser
empleada dirigiéndola hacia canales más elevados.

En vez de buscar la gratificación física, cuando se sea víctima de las
apetencias de la naturaleza inferior, el individuo deberá fijar sus pensamientos
y su imaginación en algo que desee crear - un poema, una invención,
un cuadro, una composición musical o cualquier otra cosa, como,
por ejemplo, un nuevo negocio - con lo que obtendrá dos resultados: la
realización objetiva, que se acelerará, y el proceso de transmutación o
regeneración, dentro de su cuerpo, que se verá igualmente estimulado.

El ejercicio físico es una ayuda, pero si va acompañado de pensamientos
creadores, es más efectivo.

La meditación sobre asuntos elevados e inspiradores posee literalmente
el poder de transformar las fuerzas que impregnan los fluidos sexuales,
ya que éstos son portadores de fuerza etérica, que es el verdadero
agente creador. Un poema inspirado o un pasaje de las Escrituras pueden
servir de canal para dirigir los pensamientos y la fuerza creadora a las
corrientes ascendentes. Dirigiendo conscientemente corrientes de amor
puro desde el corazón a los centros creadores del cerebro, la actividad
sexual puede transformarse en actividades de la mente y del espíritu con
el correspondiente alumbramiento en los planos mental y espiritual.

* * *

467 - JOYAS ESPIRITUALES - 05/01 - FRATERNIDAD ROSACRUZ DEL PARAGUAY

*
con arreglos propios en imágenes , Ceol Edgardo

miércoles, 13 de octubre de 2010

EL AUTOCONOCIMIENTO ( I )



“El aspecto externo de la constitución humana puede
estudiarse por medio de métodos externos, pero el
conocimiento de su organismo invisible sólo se alcanza por
introversión y estudio de si mismo; por tanto, el más
importante consejo que hemos de darte es APRENDE A
CONOCER TU PROPIO YO”.

(7ª Carta de los Maestros Rosacruces)


*





EL AUTOCONOCIMIENTO ( I )


Esta afirmación encierra
significativas derivaciones.

Una de las más
importantes consiste en
que los conflictos que se
suscitan en las complejas
relaciones humanas se
derivan del inadecuado
manejo que hacemos de
nuestras emociones y
convicciones, en pocas palabras de nuestra estructura psicológica. Nos resulta
muy fácil adjudicar la culpabilidad de los conflictos a los demás sin reparar en que
a cada uno nos corresponde una porción mayor o menor de culpa. El
autoconocimiento puede permitirnos darnos cuenta de nuestras falencias y sobre
todo aprender a manejar las facetas emocionales que tanto nos perturban, tales
como tristeza, pena, depresión, temor y así podríamos continuar una
enumeración interminable. Sobre todo llegaremos también a darnos plena cuenta
del mal que siempre aquejó al mundo suscitando infinidad de conflictos, cual es el
egoísmo del cual ningún ser humano está inmune. Estas modestas publicaciones
están encaminadas a efectuar un modesto aporte sobre una cuestión que merece
un particular tratamiento merced a la proximidad de la Era de Acuario, que
merced a la influencia de Urano está exigiendo a la humanidad cambios de
posturas en múltiples aspectos.

Esperamos que con la intervención de todos los interesados en el tema
podamos arribar a algunas coincidencias porque hay mucha inquietud al
respecto.


¿Qué significa conocer?

Suelen mencionarse, quizás no muy a menudo, las palabras “conocimiento de
uno mismo” o “autoconocimiento” pero no es común que se tenga una clara
noción de lo que ellas significan. Tal hecho es lamentable porque se vinculan con
un accionar que es fundamental en la vida humana. Es necesario aclarar de
antemano que significado pretendemos adjudicar al verbo “conocer”.

Comencemos aceptando que se trata de disponer de una clara noción de la
naturaleza y cualidades de algún hecho, cosa o idea. En este caso nos estamos
refiriendo al hecho de auto conocerse psicológicamente. En una persona
catalogada como anormal, este quehacer escapa en gran medida a sus
posibilidades, pero para una persona normal está a su propio alcance y puede ser
llevado a cabo sin auxilio externo. Es lo que se intentará considerar a lo largo de
estas líneas. Apelando a un ejemplo de lo que significa conocer algo expresemos
que si alguien tiene la intención de adquirir una casa ya construida que se adapte
a sus necesidades, lo primero que tiene que hacer es conocerla por dentro para
verificar si las comodidades se adaptan a sus requerimientos. En cierta medida
ocurre algo similar con el conocimiento de nuestra esfera psíquica a la cual
debemos observar en que estado se encuentra, con la mayor imparcialidad y
precisión.


Que trae el egoísmo

Como se decía es el mal que siempre aquejó y sigue aquejando a la humanidad
y puede estar causando más víctimas que todas las enfermedades en su
conjunto. El egoísmo es el inmoderado y excesivo amor que se tiene de si mismo
y que hace atender desmedidamente al propio interés personal. Digamos que es
lo que nos mueve a todos y cada uno de los seres humanos, en mayor o menor
medida, aunque algunos pocos personajes demostraron una notable expansión
de conciencia al ocuparse más de los problemas ajenos que de los propios como
en el caso de la Madre de Calcuta y el Mahatma Gandhi. En el caso de personas
de poca evolución espiritual lamentablemente ocurre todo lo contrario porque
aplicando su egoísmo pueden perjudicar al prójimo valiéndose de su poder
económico, político o mediático. Lamentablemente el egoísmo puede
amalgamarse con el egocentrismo que es una exagerada exaltación de la propia
personalidad, hasta considerarla como centro de atracción y esa simbiosis hasta
puede enquistarse en las llamadas instituciones espirituales que casi
invariablemente caen en la autodestrucción porque los que las manejan, aunque
parezcan dotados de cualidades poco comunes, no practican la terapia
preventiva que es el autoconocimiento. De ahí que el ansia de poder de los
dirigentes de turno con sus manejos inadecuados va generando el desorden, que
es agravado con el accionar de los que se creen críticos salvadores y sólo
incrementan el caos en la institución. A menudo no se tiene en cuenta que el
afecto tiende a solucionar todos los problemas humanos. El autoconocimiento es
la llave que puede abrir esa puerta y ese tema merece ser tocado reiteradamente.

Esto nos hace llegar a la conclusión de que el nivel psíquico-espiritual, resultante
del conjunto, depende de las condiciones personales de sus integrantes.



Prioridad del autoconocimiento

Lo que se está comentando para algunos puede ser el aspecto de una moda
intelectual con la cual no debe perderse el tiempo porque algunas creencias o
prácticas pueden resultar más productivas. Sin embargo en antiguas logias
esotéricas se leía en sus frontispicios la leyenda “Conócete a ti mismo” lo cual es
razonable desde todo punto de vista. Para cada uno puede resultar acertado el
rumbo que ha tomado en su vida, pero es demasiado riesgoso hacer
afirmaciones con validez total y absoluta porque siempre estamos en condiciones
de ver más allá de lo que actualmente está a nuestro alcance. Una postura
acertada es tener un pleno convencimiento de que cada uno es responsable de
su destino, tanto cuando se habla de aciertos como de errores y las respuestas
se encuentran mirando dentro de si mismo, para ver que es lo que estamos
generando. Sufrimos porque nos equivocamos y nos equivocamos porque
nuestras decisiones no están avaladas por un conocimiento cabal de sus
objetivos y sus posibles consecuencias. La claridad interior es la que nos
conducirá por el camino adecuado. Más adelante procuraremos bosquejar como
puede efectuarse el autoconocimiento al vincularlo con todas las contingencias
que nos depara la existencia, de cualquier tipo que fuere.


* * *

Pedro S. Tavacca
(tavacca.pedro@gmail.com)

LA ROSA DE PARACELSO - JORGE LUIS BORGES



LA ROSA DE PARACELSO

JORGE LUIS BORGES


En su taller, que abarcaba las dos habitaciones del sótano, Paracelso
pidió a su Dios, a su indeterminado Dios, a cualquier Dios, que le enviara
un discípulo. Atardecía. El escaso fuego de la chimenea arrojaba sombras
irregulares. Levantarse para encender la lámpara de hierro era demasiado
trabajo. Paracelso, distraído por la fatiga, olvidó su plegaria. La
noche había borrado los polvorientos alambiques y el atanor cuando golpearon
la puerta. El hombre, soñoliento, se levantó, ascendió la breve
escalera de caracol y abrió una de sus hojas. Entró un desconocido. También
estaba muy cansado. Paracelso le indicó un banco; el otro se sentó
y esperó. Durante un tiempo no cambiaron una palabra.

El maestro fue el primero que habló.

-Recuerdo caras del Occidente y caras del Oriente -dijo no sin cierta
pompa-. No recuerdo la tuya. ¿Quién eres y qué deseas de mí?

-Mi nombre es lo de menos -replicó el otro-. Tres días y tres noches
he caminado para entrar en tu casa. Quiero ser tu discípulo. Te traigo
todos mis haberes.

Sacó un talego y lo volcó sobre la mesa. Las monedas eran muchas
y de oro. Lo hizo con la mano derecha. Paracelso le había dado la espalda
para encender la lámpara. Cuando se dio vuelta advirtió que la mano
izquierda sostenía una rosa. La rosa lo inquietó.

Se recostó, juntó la punta de los dedos y dijo:

-Me crees capaz de elaborar la piedra que trueca todos los elementos
en oro y me ofreces oro. No es oro lo que busco, y si el oro te importa,
no serás nunca mi discípulo.

-El oro no me importa -respondió el otro-. Estas monedas no son
más que una prueba de mi voluntad de trabajo. Quiero que me enseñes
el Arte. Quiero recorrer a tu lado el camino que conduce a la Piedra.

Paracelso dijo con lentitud:

-El camino es la Piedra. El punto de partida es la Piedra. Si no entiendes
estas palabras, no has empezado aún a entender. Cada paso que
darás es la meta.

El otro lo miró con recelo. Dijo con voz distinta:

-Pero, ¿hay una meta?

Paracelso se rió.

-Mis detractores, que no son menos numerosos que estúpidos, dicen
que no y me llaman un impostor. No les doy la razón, pero no es
imposible que sea un iluso. Sé que «hay» un Camino.

Hubo un silencio, y dijo el otro:

-Estoy listo a recorrerlo contigo, aunque debamos caminar muchos
años. Déjame cruzar el desierto. Déjame divisar siquiera de lejos la tierra
prometida, aunque los astros no me dejen pisarla. Quiero una prueba
antes de emprender el camino.

-¿Cuándo? -dijo con inquietud Paracelso.

-Ahora mismo- dijo con brusca decisión el discípulo.

Habían empezado hablando en latín; ahora en alemán.

El muchacho elevó en el aire la rosa.

-Es fama -dijo- que puedes quemar una rosa y hacerla resurgir de la
ceniza, por obra de tu arte. Déjame ser testigo de ese prodigio. Eso te
pido, y te daré después mi vida entera.

-Eres muy crédulo -dijo el maestro-. No he menester de la credulidad;
exijo la fe.

El otro insistió.

-Precisamente porque no soy crédulo quiero ver con mis ojos la aniquilación
y la resurrección de la rosa.

Paracelso la había tomado, y al hablar jugaba con ella.

-Eres crédulo -dijo-. ¿Dices que soy capaz de destruirla?

-Nadie es incapaz de destruirla- dijo el discípulo.

-Estás equivocado. ¿Crees, por ventura, que algo puede ser devuelto
a la nada? ¿Crees que el primer Adán en el Paraíso pudo haber destruido
una sola flor o una brizna de hierba?

-No estamos en el Paraíso -dijo tercamente el muchacho-; aquí, bajo
la luna, todo es mortal.

Paracelso se había puesto en pie.

-¿En qué otro sitio estamos? ¿Crees que la divinidad puede crear un
sitio que no sea el Paraíso? ¿Crees que la Caída es otra cosa que ignorar
que estamos en el Paraíso?

-Una rosa puede quemarse -dijo con desafío el discípulo.

-Aún queda fuego en la chimenea -dijo Paracelso-. Si arrojaras esta
rosa a las brasas, creerías que ha sido consumida y que la ceniza es
verdadera. Te digo que la rosa es eterna y que sólo su apariencia puede
cambiar. Me bastaría una palabra para que la vieras de nuevo.

-¿Una palabra? -dijo con extrañeza el discípulo-. El atanor está apagado
y están llenos de polvo los alambiques. ¿Qué harías para que
resurgiera?

Paracelso le miró con tristeza.

-El atanor está apagado -repitió- y están llenos de polvo los alambiques.

En este tramo de mi larga jornada uso de otros instrumentos.

-No me atrevo a preguntar cuáles son -dijo el otro con astucia o con
humildad.

-Hablo del que usó la divinidad para crear los cielos y la tierra y el
invisible Paraíso en que estamos y que el pecado original nos oculta.

Hablo de la Palabra que nos enseña la ciencia de la Cábala.

El discípulo dijo con frialdad:

-Te pido la merced de mostrarme la desaparición y aparición de la

rosa. No me importa que operes con alquitaras o con el Verbo.

Paracelso reflexionó. Al cabo dijo:

-Si yo lo hiciera, dirías que se trata de una apariencia impuesta por la
magia de tus ojos. El prodigio no te daría la fe que buscas. Deja, pues, la
rosa.

El joven lo miró, siempre receloso. El maestro alzó la voz y le dijo:
-Además, ¿quién eres tú para entrar en la casa de un maestro y
exigirle un prodigio? ¿Qué has hecho para merecer semejante don?

El otro replicó tembloroso:

-Ya sé que no he hecho nada. Te pido en nombre de los muchos
años que estudiaré a tu sombra que me dejes ver la ceniza y después la
rosa. No te pediré nada más. Creeré en el testimonio de mis ojos.

Tomó con brusquedad la rosa encarnada que Paracelso había dejado
sobre el pupitre y la arrojó a las llamas. El color se perdió y sólo quedó
un poco de ceniza. Durante un instante infinito esperó las palabras y el
milagro.

Paracelso no se había inmutado. Dijo con curiosa llaneza:

-Todos los médicos y todos los boticarios de Basilea afirman que soy
un embaucador. Quizá están en lo cierto. Ahí está la ceniza que fue la
rosa y que no lo será.

El muchacho sintió vergüenza. Paracelso era un charlatán o un mero
visionario y él, un intruso, había franqueado su puerta y lo obligaba ahora
a confesar que sus famosas artes mágicas eran vanas.

Se arrodilló, y le dijo:

-He obrado imperdonablemente. Me ha faltado la fe, que el Señor
exigía de los creyentes. Deja que siga viendo la ceniza. Volveré cuando
sea más fuerte y seré tu discípulo y al cabo del Camino veré la rosa.

Hablaba con genuina pasión, pero esa pasión era la piedad que le
inspiraba el viejo maestro, tan venerado, tan agredido, tan insigne y por
ende tan hueco. ¿Quién era él, Johannes Grisebach, para descubrir con
mano sacrílega que detrás de la máscara no había nadie?

Dejarle las monedas de oro sería una limosna. Las retomó al salir.

Paracelso lo acompañó hasta el pie de la escalera y le dijo que en esa
casa siempre sería bienvenido. Ambos sabían que no volverían a verse.

Paracelso se quedó solo. Antes de apagar la lámpara y de sentarse
en el fatigado sillón, volcó el tenue puñado de ceniza en la mano cóncava
y dijo una palabra en voz baja. La rosa resurgió.

* * *

467 - JOYAS ESPIRITUALES - 05/01 - FRATERNIDAD ROSACRUZ DEL PARAGUAY


martes, 12 de octubre de 2010

DÁDIVAS DIVINAS por Daniel Maveggio Pérez Rosario, Dpto. Colonia - Uruguay


DÁDIVAS DIVINAS
por Daniel Maveggio Pérez



El sol baña los trigales
con oro tibio, incipiente,
en la jornada naciente
con aromas matinales.

La Madreselva y Rosales,
que el jardín ha florecido,
hacen de este mundo un nido
de Amor, de Paz y Belleza...!

Donde la Naturaleza,
manifiesta su esplendor,
para que con todo Amor...!
vivamos todos en Ella...!

Y como guía y Estrella,
le sirva a la Humanidad,
como Panal de Verdad...!
máximo poder, y ciencia...!
dando a la vida existencia...
¡¡Plena de Felicidad...!!

* * *

467 - JOYAS ESPIRITUALES -- 05/01 -- FRATERNIDAD ROSACRUZ DEL PARAGUAY