domingo, 31 de julio de 2016


Tres Llaves
Por Helena I. Roerich

Dedicado a:
Los antiguos, los presentes y los futuros discípulos.
¡Mis queridos jóvenes amigos!

Estas tres grandes llaves no están almacenadas en otros planetas ni en otros mundos estelares, sino en nosotros mismos, pero al tomar posesión de ellas, adquiriréis algo que es posible comparar sólo a los mundos. ¿Sería razonable el rehusar estas llaves? Ciertamente que no. Por lo tanto, sin perder tiempo vayamos por ellas.
En el nombre de mi amor por vosotros, os recordaré los senderos que conducen hacia la maestría de estas llaves. Sus nombres son: AMOR, BELLEZA Y CONOCIMIENTO.
Recordad estos senderos, tomadlos y señaladlos a los demás. En cada acto demostrad movilidad, amor y prudencia. Tratad de ser un sabio escultor en el trabajo con vosotros mismos y con los demás y tened cuidado de ser arcilla friable en las manos de una mala compañía.
Escoged buenos amigos y en el diálogo con ellos resaltad vuestras buenas cualidades; leed con ellos buenos libros, llegad a conclusiones y tratando de recordar todo lo mejor ponedlo en práctica en la vida.
Desarrollad en vosotros planes y métodos para la creación de una vida bella con voluntad y sensatez, llena de trabajo y armonía en las relaciones con el mundo exterior.
Estad conscientes que con cada mal pensamiento, palabra y acción estáis rompiendo los derechos sagrados con los cuales, al igual que cualquier otra creación, habéis sido generosamente premiados por la naturaleza.
Desarrollad en vosotros la firmeza y la perseverancia y no os entretengáis durante el trabajo. Si el trabajo es aburrido pero necesario, arreglaos para que con paciencia lo llevéis a su conclusión. Será más fácil de hacer si emprendéis cada tarea con alegría. No sois un muñeco o un juguete que mecánicamente realiza los movimientos, sino un hombre racional. Por lo tanto, estáis obligados a tratar cada trabajo con sabiduría, cuidado y con amor.
Tratad de purificad vuestro lenguaje de palabras vacías y sin sentido. Dejad que vuestro lenguaje sea claro, preciso y breve.
Abandonad el lugar lleno de habladurías vanas, de furor y odio, donde reina la pelea, el entretenimiento nocivo y la estupidez.
Si decidís descansar, aseguraos de dar a vuestra mente y cuerpo un entretenimiento agradable y libre cargas durante estos minutos de relajación.
No os apresuréis. Erradicad las mentiras. Sed honestos y afables. Desarrollad en vosotros un sentido de nobleza y en vuestra comunicación con la gente sed educada y sencilla. El sentimiento del temor también deberá ser ajeno a vosotros.
Mantened el equilibrio tanto en el placer como en el sufrimiento, en la alegría como en el dolor. Perdonad siempre y al odio responded con amor. Sólo así derrotareis la mala voluntad.
Vuestros pensamientos son vuestros hijos. A cada uno de ellos deberéis hacerlos bellos. Cada pensamiento deberá convertirse en una fuerza creadora dirigida hacia hacer el bien. Recordad siempre que el poder del pensamiento es muy grande. Preparaos para usarlo para beneficio del mundo.
Sed precisos en todo, veraces y certeros en vuestras acciones. De otra manera, no se os podrá confiar con un trabajo importante.
La vida deberá fluir a través de vosotros en todo su esplendor y fuerza completa. No permitáis que las cosas sin importancia debiliten vuestra perseverancia en el logro de vuestra meta.
La Vida y el Amor son una fuerza poderosa y la razón por la cual todo en el Universo existe. El Amor es la fuerza que rige al mundo: todo lo que se hace por él, tiene el poder de la ley universal. Sólo con el Amor a todo, podréis derrotar al mal. Traed el amor a donde quiera que vayáis. Pronto comprenderéis el cómo os ayudará en todos los caminos.
Sed puros y dejad que el amor emane de vosotros, como el aroma emana de la flor. Haced la firme e inquebrantable decisión de convertiros en la expresión del amor y la voluntad de ayudar en todas partes cuando podáis. Dejad que vuestra vida sea un rayo de alegría para otros. Encontrad diamantes en vuestra alma para que los podáis poner en el tesoro del bien común.
Si tenéis más conocimiento que algunos de vuestros amigos, no os ceguéis por el orgullo de ello, no demostréis vuestra superioridad, pero compartid vuestro conocimiento si es apropiado en ese momento.
Recordad que cada minuto de vuestra vida tiene un propósito. Sed capaces de comprenderlo. Si tenéis dificultad al escoger un trabajo o profesión, consultad a vuestros superiores.
Estad atentos a los minutos vacíos. La pereza puede agarraros por causa de ellos. Horas y días pueden hacerse de minutos vacíos y la tarea del verdadero hombre es grande. La vida es ciertamente multifacética e interesante. De los minutos empleados con sensatez podréis tejer la verdadera y bella tela de vuestra alma.
Por lo tanto, tratad de llenar cada minuto de vuestra vida con trabajo, conocimiento o pensamientos puros.
Dejad que el trabajo incesante os traiga placer y dejad que el fuego de la creatividad inextinguible ilumine vuestro sendero.
Tratad de mantener siempre vuestros pensamientos en la pureza absoluta y pensad mucho en lo que podréis hacer para el mejoramiento de la vida de la gente y para la mitigación de sus sufrimientos.
La naturaleza está rebosante de regalos puros y sagrados y está buscando receptáculos. Dejad que vuestra alma sea resplandeciente y limpia como el cristal, para la aceptación de estos regalos. Convertíos en un rayo de luz, dejad al mundo de los sueños vanos y aplicad vuestra energía a la ascensión incesante hacia lo alto.
Dejad que vuestra alma irradie siempre luz y bienaventuranza, calor y compasión, dinamismo y deseo para ayudar al que está cerca. Entonces sentiréis como las tareas pesadas pierden su peso y las vestiduras pesarosas del sufrimiento se convierten en los velos blancos como la nieve del fulgurante gozo puro.
Sed cautos y condescendientes en vuestro juicio sobre la gente, ya que sois, más bien imperfectos. Pero sed estrictos con vosotros mismos y trabajad infatigablemente en la corrección de vuestros propios defectos.
Enfrentaréis muchas pruebas en la vida. Sólo a través de ellas adquiriréis tesoros infinitos, pero estaréis preparados para superarlas con éxito, sólo si estáis armados con las amuniciones de la prudencia, la perseverancia y la fe en vosotros mismos.
Si el fracaso os sobreviniera, no perdáis el valor. El desaliento sólo debilitará vuestras fuerzas y disminuirá vuestro crecimiento interior. Es mejor movilizar vuestras fuerzas y pensar sobre cuál será la mejor estrategia que podréis hallar para continuar la acción. De esta manera mejorará vuestra tenacidad y se multiplicarán vuestros poderes.
Transformad cada fracaso y experiencia amarga en la más valiosa lección que os servirá como una guía en el futuro.
Cada obstáculo en vuestro camino os dirá lo que es necesario desarrollar para apertrecharos de amuniciones para continuar la lucha.
Pero en la batalla deberéis siempre recordar el bienestar de aquellos que están cerca. Tened cuidado de comprar vuestro propio bienestar a costa del sufrimiento de estos cercanos. Semejante bienestar es cruel e inestable.
Sed capaces de consumir vuestra energía cuidadosamente y con sensatez en cualquier trabajo. Arreglaos para tener un cuerpo fuerte, vigoroso y robusto. No lo carguéis con comida en cantidades más grandes de lo que es necesario para una nutrición normal, ni lo carguéis con nada que obviamente sea dañino para vuestra salud. Estudiad las leyes no sólo espirituales sino también las del crecimiento físico correcto. Vuestro cuerpo es una herramienta inmediata que trataréis sabiamente. A través de semejante manejo, vosotros portareis de manera más duradera, el más precioso receptáculo de fuerzas naturales y de salud, a través de las tormentas diarias y por los caminos de incasable trabajo.
Pero este receptáculo es dado a todo cuanto existe. Por lo tanto, sed igual de sensibles a la salud de las personas, animales, pájaros y aún de las plantas. Por ejemplo, las plantas recogen la luz y el calor del sol de la misma forma que vosotros lo hacéis. Las flores al igual que vosotros morirían si fuesen privadas de ellos. Significa que sois hermanos, pero vosotros sois mayores, más fuertes y más inteligentes. Por lo tanto, uno debe siempre rendir ayuda adecuada al más débil y poner más atención. Estáis dotados con mayor fuerza y sabiduría que muchos ubicados bajo vosotros, por lo tanto, deberíais siempre proteger a los indefensos y a los desamparados ya sean estos gentes, animales, plantas etc.
Un dicho dice así:" Mientras más obscura es la noche, más brillantes son las estrellas" y así, seréis los portadores de la luz, el amor y el conocimiento en la obscuridad humana y la lucha terrenal. Mientras más luz tengáis más obscuridad dispersaréis.
Desarrollad en vosotros la mayor sensibilidad y amor posible a la naturaleza que os rodea y escuchareis sus voces imparables cantando un himno loable al sol dador de vida. Amad el cielo estrellado y penetrad sus profundidades. En la calma de la noche tornad vuestros ojos hacia las estrellas rutilantes, a los mundos desconocidos donde también todo está vivo, donde todo está lleno de poderosa belleza y luz magnificente… Pero desde otros mundos nuestra Tierra también parece como un asterisco. Por lo tanto, ella también está llena de mucha belleza y grandeza. Dejad que vuestra alma sea una cuna espaciosa capaz de abarcar esta belleza y grandeza. Dejad que vuestra alma sea un espejo capaz de reflejar la generosidad y las muchas caras del genio creador de la naturaleza.
Abrid más ampliamente vuestra percepción de la belleza a través del arte. Amad la música y la pintura. Fijaos más profundamente en el juego de colores. Afinad vuestra percepción de los sonidos. Mostrad más interés por todo, encarnando el genio de los creadores de la belleza. Al escoger por vosotros mismos una profesión, no seáis unilaterales ni estrechos de mente. Cuando sea posible, tomad interés en todo lo que pueda enriquecer vuestra perspectiva.
Regocijaos ante todo lo que sea una expresión de la belleza. Regocijaos ante los últimos rayos de la puesta del sol. Regocijaos ante los primeros rayos del sol en el amanecer. Regocijaos - y la luz del sol será más brillante para vuestra alma, y los mundos distantes estarán más cercanos.
Sed como el sol, que generosamente se derrama a sí mismo en luz y dinamismo. Mirad cuantos caminos a los grandes manantiales esperan por sus viajeros. Pero para ir por ellos, es necesario ir siempre adelante y la vida misma es movimiento. Hacia adelante o hacia atrás. Os movéis con cada pensamiento, paso, acción. Si ellos son dirigidos hacia el Bien, iréis invariablemente hacia adelante., pero tened cuidado de no dar pasos hacia atrás.
Es necesario alcanzar la cima de la montaña, ¡pero qué difícil es la subida y que fácil es rodar hacia abajo!. ¿Es lo último razonable? Pensad en la felicidad infinita que es, el tomar posesión de la cima y la de mostrarles a otros el camino. ¡Qué mucho de lo desconocido veréis desde allí!, ¡que grandes e inmensos horizontes aparecerán ante vuestros asombrados ojos!.
¡Comprenderéis entonces todo el valor del camino recorrido! Recibiréis lo que persistentemente buscasteis por vosotros mismos, a pesar de las privaciones y las dificultades resultantes.
Y así siempre, con cada minuto de vuestra vida ascended más y más alto. Recordad que durante las ascensiones difíciles se os ofrecerá una mano en ayuda.
Y mientras más grande sea vuestra ayuda a la gente, más majestuosa y amplia será vuestra mente y vuestra alma y más fácil será para vosotros las ascensiones difíciles
Por lo tanto, erradicad de vosotros el sentimiento de egoísmo. No seáis un deudor de la naturaleza. Ella os ha premiado con grandes regalos. Ella ha plantado en vosotros grandes semillas. Ella está esperando - ¿Multiplicaréis sus tesoros? ¿Los compartiréis con los demás?
Tratad de escuchar las voces de todo cuanto existe. De esa manera comprenderéis sus aspectos específicos. Habiendo comprendido – enamoraos con un amor que abarque todo lo que existe. Adquirid un más y profundo conocimiento. Desarrollad en vosotros la apreciación de la armonía y la belleza cuanto os sea posible. Con amor, conocimiento y belleza id a la gente. Unidlos. Construid con ellos la vida, llena de luz, vigor, trabajo incansable y alegría. En esta gran intento creativo, adquiriréis nuevas fuentes inacabables de poder y conocimiento y al aspirar aprender los secretos escondidos de la naturaleza en nombre del Bien Común, estaréis así, pagando vuestra deuda.
Siguiendo este sendero, adquiriréis las tres grandes llaves de la BELLEZA, el AMOR y el CONOCIMIENTO. Con ellos abriréis las puertas que llevan a las fuentes luminosas de la verdad divina.

Sed capaces de tomar posesión de estas llaves.


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