miércoles, 4 de noviembre de 2015

Optimismo en la vida diaria


OPTIMISMO EN LA VIDA DIARIA
No obstante estar rodeados de condiciones aparentemente desalentadoras en que vivimos los seres humanos, no debe influir en nuestra fe, el hecho de que todo trabaja hacia el bien final. Las circunstancias pueden ser tenidas en cuenta como un desafío, una oportunidad de progreso.
Max Heindel afirmó en una de sus obras: “El Ego tiene, delante de si, una vida eterna de progreso. Las limitaciones son una irrealidad, porque el Espíritu es una Chispa del Infinito, capaz de desarrollar todas sus potencialidades”. En el “Concepto Rosacruz del Cosmos” también leemos: “Nos cumple buscar siempre el bien oculto en todas las cosas”.
Esa bondad innata del ser humano se expresa muy sutilmente, porque no puede, debido a su propia naturaleza, ser percibida en medio del clamor y la agitación de la vida mundana. Todos están muy prontos y atentos a notar las fallas humanas, los hechos y las circunstancias desagradables, como si todo eso fuese auto-sustentable. Esas fallas y circunstancias ocurren debido a que los hombres las alimentan con sus pensamientos y sentimientos negativos, realmente no tienen vida propia.
Los pequeños actos de bondad practicados diariamente por todas aquellas personas de nuestro medio ambiente, muy a menudo pasan totalmente desapercibidas. Todo eso ocurre porque valorizamos en forma por demás excesiva todas las situaciones dramáticas, las actitudes que pretenden aparecer como muy valientes o grandilocuentes.
Debemos observar a nuestro alrededor cuantos héroes que actúan en forma anónima, siempre dispuestos a sacrificarse por el bienestar de sus semejantes, sin esperar nada a cambio. Mientras tanto, nadie les exalta su capacidad de hacer el bien. Nunca se los honra ni se les concede ningún homenaje.
Por último, por más que se agraven los problemas, debemos siempre conservar nuestra fe en el bien final, pues la bondad innata del hombre triunfará finalmente sobre todo lo que es negativo.-
Gilberto Silos
Artículo traducido del Boletín ECOS del Centro Rosacruz de San Pablo, Brasil.


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