miércoles, 25 de mayo de 2011

INTERPRETACIÓN DE LA SAGRADA BIBLIA LA PURIFICACION DEL TEMPLO


INTERPRETACIÓN DE LA SAGRADA BIBLIA

LA PURIFICACION DEL TEMPLO

Por Jane Templeton

Y estaba cerca de la Pascua de los Judíos; y subió Jesús a Jerusalem. Y halló en el Templo a los que vendían bueyes y ovejas y palomas y a los cambiadores sentados. Y hechó un azote de cuerdas, echóles a todos del Templo y a las ovejas y a los bueyes y derramó los dineros de los cambiadores, trastornó las mesas. Y a los que vendían las palomas, dijo: Quitad de aquí esto y no hagais la casa de mi Padre casa de mercado.- San Juan 2: 13-16.

Muchas de las parábolas enseñadas por Cristo Jesús se ha repetido en los cuatro Evangelios, pero este profundo mensaje esotérico se da únicamente en el Evangelio de San Juan, el que contiene las profundas verdades filosóficas encarnadas en la religión del Padre. En esta parábola se indica la clave de los misterios de la regeneración espiritual que se verifica en el cuerpo humano, la enseñanza que está constantemente repetida en las Sagradas Escrituras.

El “templo” tal como lo menciona muchas veces Jesús y los apóstoles, indica al cuerpo humano en forma simbólica. Cada uno de nosotros somos una Chispa Divina de la Llama de Dios y como tales moramos en un templo o cuerpo triple. En este vehículo triple, conectado con el triple Espíritu por medio del eslabón de la mente, se verifica el proceso de la regeneración espiritual del hombre – la sublimación o transmutación de la naturaleza carnal o inferior del hombre en su contraparte Superior – Fue a este cuerpo de pecado pasional demasiado adherido a la materia debido a la influencia de los Espíritus Luciferes, al que Cristo Jesús se refirió y el azote de pequeñas cuerdas con el cual echó fuera a los “cambiadores de dinero” es el cordón espinal tripartito, que los antiguos alquimistas consideraban el crisol de la conciencia.

De esta base de la espina dorsal deben elevarse las Fuerzas Divinas Creadoras (por medio del servicio amoroso y la pureza) al corazón y la cabeza, para utilizarse desde allí en un plano superior de creación.

Max Heindel explica el misterio de la transmutación como está indicado en esta parábola señalando que los alquimistas “sabían que en la parte simpática del cordón que gobierna las funciones que tienen que ver particularmente con la preservación y bienestar del cuerpo, los Angeles Lunares estaban especialmente activos y este segmento fue por lo tanto designado como el elemento sal. El segmento que gobierna los nervios motores que consumen la fuerza dinámica almacenada en el cuerpo por nuestro alimento vieron claramente que estaba bajo el dominio de los Espíritus Luciferes de Marte y ellos, por lo tanto, llamaron a este elemento azufre. El segmento remanente, que marca y registra las sensaciones llevadas por los nervios, fue llamada mercurio, porque se dijo que estaba bajo el dominio de los Señores de Mercurio.

El canal espinal, contrario a las ideas de los anatomistas, no está lleno con fluído, sino con un gas que es como un vapor, el que se condensa cuando tiene contacto con la atmósfera exterior, pero puede también calentarse demasiado por la actividad vibratoria del Espíritu a un grado tal que se convierte en un fuego brillante y luminoso: el fuego de purificación y regeneración.

Este es el campo de acción de las Grandes Jerarquías espirituales de Neptuno y se le designa por los alquimistas con el nombre de Azoe.

Este fuego espiritual no es igual en cada hombre ni es tan luminoso en unos como en otros. El estado de este fuego, naturalmente, depende del avance espiritual de la persona en cuestión.-

Artículo extraído de la Revista ALBORADA del mes de Noviembre de 1975.

Gracias Raúl Sasia por el artículo

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