martes, 12 de marzo de 2013

Joe Dispenza. "Deja de ser tú." Parte 2

Joe Dispenza. "Deja de ser tú." Parte 2









Esta es la segunda parte del resumen del libro de Joe Dispenza “Deja de ser tú”. Este autor se refiere a menudo al campo cuántico. Para quienes no estén familiarizados con estos términos, podemos precisar que el campo cuántico abarca todo lo que es más pequeño que el átomo. Cuando hablamos de energía angélica o de conexión con los ángeles, nos estamos refiriendo al campo cuántico. Nassim Haramein dice que la estructura del vacío coordina todos los eventos, pero no explica claramente cómo, los 72 ángeles de la Cábala son los que se encargan de dicha coordinación. EL día en que los científicos estudien la Cábala, entenderán mucho mejor cómo funciona el universo. Entre paréntesis, mis comentarios.



46.- Un pensamiento en forma de intención necesita un elemento energizador, un catalizador y esa energía es una emoción elevada, el corazón y la mente actuando como uno. (Esa es la razón por la cual los primeros pasos que se dan en la Alquimia Genética –A.G- consisten en limpiar la historia familiar de manera que podamos percibir a nuestros seres queridos sin máscaras, desde el amor puro. Si juntamos ese sentimiento con una comprensión del proceso, creamos conciencia, y generamos lo que Dispenza llama una huella electromagnética).

47.- El campo cuántico no responde solamente a nuestros deseos o peticiones emocionales. Ni tampoco a nuestras intenciones, sólo responde cuando estos dos factores son afines o coherentes, es decir, cuando emiten la misma señal. El campo cuántico no responde a lo que queremos, sino a quien estamos siendo. Los pensamientos envían una señal eléctrica al campo y los sentimientos atraen magnéticamente situaciones en la vida. Al unirse, lo que pensamos y lo que sentimos produce un estado del ser que genera una huella electromagnética que a su vez influye en cada átomo de nuestro mundo. Todas las experiencias existen en potencia como improntas electromagnéticas en el campo cuántico. (Existe por ejemplo la experiencia de la salud perfecta, y podemos elegirla).

49- Desde un punto de vista cuántico, debemos crear un estado distinto del ser como observador y generar una nueva huella electromagnética. (Es lo que hacemos en la A.G. cuando buscamos las excelencias). Si deseas obtener un nuevo resultado, debes suprimir el hábito de ser el mismo de siempre, y reinventarte.

51.- Si tus intenciones y deseos no han producido lo que tú querías, seguramente significa que has estado enviando un mensaje incoherente y confuso al campo cuántico. A lo mejor quieres la abundancia, tienes pensamientos de ser rico, pero si te sientes pobre, no vas a atraer la abundancia. Porque los pensamientos son el lenguaje del cerebro y los sentimientos, el lenguaje del cuerpo, estás sintiendo una cosa y pensando otra distinta. Y cuando la mente va en contra del cuerpo, el campo no responde de forma coherente.

52.- Si creas una experiencia nueva y desconocida en tu vida, te conviertes en un creador cuántico. Mantén una clara intención de lo que quieres pero deja que el imprevisible campo cuántico (es decir, el Yo angélico) se ocupe de los detalles del “cómo” se manifestará.

53.- ¿Puedes agradecer una situación deseada antes de que ocurra en tu vida y sentir las emociones elevadas que te produce? (es lo que hacemos cuando buscamos los puntos de excelencia en la A.G. si repetimos muchas veces las visualizaciones, y desde una emoción elevada, tenemos muchas posibilidades de que se hagan realidad, es decir de que la onda se colapse).

55.- Si el universo físico –el átomo- está compuesto por un 99,99999% de “nada”, de vacío, ¿no parece irónico que centremos nuestra atención en el 0, 00001% de realidad física? (lo que los científicos llaman vacío está compuesto de éter, y es interesante tener en cuenta que el cuerpo más denso de nuestro Yo angélico es el etérico). El campo cuántico es energía potencial invisible capaz de organizarse a partir de ella en partículas subatómicas, átomos, moléculas y, por último, cualquier cosa del universo.

56. Desde una perspectiva fisiológica, el campo organiza las moléculas en células, tejidos, órganos, sistemas y, por último, en el cuerpo como un todo. Es decir, la energía potencial se origina como frecuencia de patrones de onda hasta aparecer como sólida. (Las ondas se mueven en el campo cuántico, al cual pertenece el ADN sutil, por ello decimos que en ese ADN sutil se encuentran las plantillas de la realidad, de lo que luego se manifestará en el ADN biológico. De ello se deduce que somos capaces de reprogramar los genes, de repararlos si son defectuosos, porque todo ello pertenece al mundo de las energías. Sólo que para ello hay que aliarse con el mundo angélico y saber interactuar con él. Es una de las cosas que se puede hacer a través de la A.G.).

57.- Recibimos lo que enviamos. Si hemos sufrido y en la mente y el cuerpo conservamos ese sufrimiento y lo expresamos con nuestros pensamientos y sentimientos, estamos enviando esta huella energética al campo cuántico. La inteligencia universal nos responde enviando a nuestra vida otro evento que reproducirá la misma respuesta intelectual y emocional. (o sea, más de lo mismo. Si nos quejamos de la crisis, generaremos más crisis. Si nos quejamos de que nuestro trabajo no nos satisface, generaremos que esto siga pasando).

60.- No puedes cruzar la puerta del campo cuántico como “alguien”, debes entrar como “nadie”. (Esa es una de las razones por las cuales, al iniciar una meditación de A.G. nos despojamos mentalmente de toda la ropa y de las energías contaminadas del campo áurico, quedándonos desnudos, para luego recubrir nuestro cuerpo con un manto blanco tejido con hilos de luz).

(continuará)


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