domingo, 24 de mayo de 2015

Los Otros También Piensan


 Los Otros También Piensan.
Abre de par en par las puertas de tu mente, de tu corazón, de tu curiosidad y de tu sensibilidad y entrégate sin temor a nuevas ideas y proyectos; a motivadoras experiencias y a valorar de forma desapasionada diferentes criterios y puntos de vista de tus semejantes. Tu manera de ver el mundo es la única correcta para ti, pero si pretendes avanzar por el camino de la sabiduría, tienes que aceptar de buen grado que los demás piensen y defiendan también que, la suya propia, es la correcta. A nuestra mente le ocurre lo mismo: cuantas más cosas sabemos, comprendemos, almacenamos, relacionamos y utilizamos, mayor es nuestro bagaje intelectual y más pertrechados y capacitados estamos para la vida. Otra vez, la diversidad es la causa de nuestro enriquecimiento intelectual y de nuestra sabiduría. Si nos circunscribimos a las personas, a cada individuo humano, precisamente aquello que les confiere su identidad, es el ser distinto, diferente a los demás, único e irrepetible. Vivir es ser tú mismo y diferenciarte de las demás personas. La naturaleza es un ejemplo vivo de la maravillosa y bella diversidad que todo lo llena. La diversidad nos lleva a la humanidad y a la aceptación pacífica y serena de los demás, con sus limitaciones, virtudes, debilidades o méritos. Cada cual tiene su propia forma de ver las cosas con la que podemos o no coincidir y estar de acuerdo; pero es la suya y debes respetarla aunque no la compartas. Deja que la diversidad y la variedad convivan amistosa y plácidamente con tu individualidad. No pretendas que los demás tengan tus mismas ideas, aficiones, creencias y conocimientos. Como bien dice con sentido del humor un proverbio antiguo: “Si todos tirásemos en la misma dirección, el mundo volcaría”. Como ejercicio para hoy, intenta ver lo que de ti mismo y personal, tienen las personas con las que convives y qué es lo que aportan a tu vida.
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