jueves, 23 de septiembre de 2010

Timidez Recopilaciones por el Hno. José Ocampos


Timidez
Recopilaciones por el Hno. José Ocampos

La timidez nace de la falta de confianza en sí mismo. Razone y
acéptese tal como es. Reconozca sus acciones y valorice sus cualidades.

Si usted tiene suficiente autoestima reconocerá su riqueza espiritual
y le será fácil compartir con los seres que le rodean, venciendo esa
timidez que causa daño y se convierte en un muro que no permite el
progreso ni la felicidad.

Esta forma de comportamiento las personas lo exteriorizan cuando
nuestran incapacidad para participar en grupo, aún deseando hacerlo.

La timidez también puede presentarse en forma de angustia causada
por la falta de relación con las personas que le rodean.

Se les conoce como individuos temerosos y se caracterizan por
una actitud apocada de su propia personalidad. El temor que es el estado
de ánimo constante en ellos, les hace huir o rehusarse a realizar
ciertas actividades por considerarlas arriesgadas o peligrosas. Su escasa
agresividad no le permite enfrentar situaciones ante una autoridad o
sexo opuesto. Este tipo de personas no se destacan en el trabajo ni se
integran a los grupos.

Las formas de vencer la timidez son varias. Nunca se sienta menos
entre otras personas. Sea natural, sencillo y reconozca la riqueza espiritual
y cualidades naturales que posee. Deje a un lado sus temores y
defectos con el fin de poder vivir con los demás.

Si es de las personas que afloran timidez en las intervenciones
deportivas, políticas o por otra causa, piense que no va a competir, sino
a intervenir con el ánimo de participar y colaborar.

La timidez viene a ser más un síntoma que una causa, es decir, es
un síntoma de que la persona tiene complejos que trastornan su conducta;
por tanto, debe quedar muy claro que son los complejos los creadores
de la timidez y no la timidez la creadora de los complejos. Todos
los complejos pueden crear timidez, pero se le atribuye más especialmente
al complejo de inferioridad, al de temor, al de inseguridad, al de
culpabilidad.

La timidez bien puede venir desde la primera infancia como de la
adolescencia, porque desde el momento en que se empiecen a crear
en la personalidad del individuo ideas erróneas, sentimientos de fracaso
y experiencias frustrantes, empiezan a crearse complejos y éstos a su
vez crean timidez.
Los psicólogos de todo el mundo se ocupan mucho de la timidez
porque es un trastorno de la personalidad muy generalizado. Los complejos
y la timidez son superados cuando se logra un alto grado de
madurez mental y emocional.

La timidez empieza a superarse cuando la persona tímida toma la
profunda decisión de superarla y pone mano a la obra; porque uno de
los principales problemas del tímido es la falta de decisión y la tentación
de aplazarlo todo para mañana, con la esperanza de que los problemas
se resuelvan solos.

En los Estados Unidos se abrió una clínica para tímidos, a donde
acuden las personas que sufren este trastorno de la conducta, para
superarse. Esta organización goza de gran prestigio, porque casi todos
los que allí ingresan, logran sorprendentes resultados. El principal método
que allí se utiliza, es obligar a la persona a que se exponga a
enfrentarse con los hechos y las cosas que producen su timidez, hasta
que aprenda a desenvolverse con naturalidad y valentía frente a ellos.

Para superar la timidez, es indispensable superar el complejo del
temor en todos sus aspectos, los principales temores son los siguientes:

1°) el temor a la muerte;
2°) el temor a la enfermedad y la vejez;
3°) el temor a la pobreza;
4°) el temor al futuro;
5°) el temor al público, a las críticas, al fracaso.

Es muy importante conocer bien a la gente. A veces nos equivocamos
al juzgar al semejante. Muchas veces sucede que aquello que parecía
orgullo, es timidez; lo que parece una actitud agresiva, es una
reacción defensiva o búsqueda de una falsa seguridad.

La timidez se contrarresta con fe, decisión y acción decidida.
Hay que superar la timidez, la inhibición y el miedo ante los demás.

Para ello, « se debe pensar: actuaré decidido y resueltamente, a pesar
de lo tímido que me siento. Sé que la timidez es un hábito de comportamiento
y una actitud negativa ante los demás, y para superarla, debo
actuar dirigido por la conciencia y la voluntad».

Muchas veces nosotros tenemos miedo de actuar, de la gente, de
exponernos, de hablar. Experimentamos timidez, vergüenza de vivir, de
existir. Deberíamos avergonzarnos, en cambio, de habernos avergonzado
hasta de nuestra vida.

Recordemos que somos hijos de Dios. Por consiguiente, no debemos
avergonzarnos nunca.

La timidez es tan dañina que algunas personas hasta se odian a sí
mismos.

* * *

466 - JOYAS ESPIRITUALES - 04/01 - FRATERNIDAD ROSACRUZ DEL PARAGUAY

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