lunes, 28 de abril de 2014

La Clarividencia


L A      C L A R I V I D E N C I A

            La palabra clarividencia significa “visión clara” o la habilidad para ver en los mundos invisibles. Es una facultad que está latente en todos y que será poseída con el tiempo por toda la humanidad cuando logre un desarrollo espiritual. Esta visión permite investigar, por ejemplo, el estado del espíritu humano antes del nacimiento, así como luego de la muerte y la vida en los  mundos espirituales.
            Aunque esa facultad permanece aún  latente, se necesita un gran esfuerzo paciente y persistente para despertarla. Hay dos tipos de clarividencia. La positiva o voluntaria le permite al individuo ver e investigar los mundos internos con total dominio propio. Esa clarividencia  es desarrollada por medio de una vida pura y de servicio noble y desinteresado. Se requiere un cuidadoso entrenamiento para una mayor efectividad y seguridad.  
            La negativa o involuntaria se manifiesta cuando la visión de los mundos internos se presenta al individuo en forma independiente de su voluntad, solo ve lo que le es dado ver sin control de la visión, existiendo el peligro de ser víctima de una posesión por medio de entidades desencarnadas.
            Existen en el cerebro dos pequeños órganos llamados el cuerpo pituitario y la glándula pineal. Ahora bien, para obtener contacto con los planos internos, es necesario establecer una conexión entre estos dos órganos y el sistema nervioso cerebro-espinal, de esa manera se reactivan esas dos glándulas. Cuando esto se cumple, el hombre posee de nuevo la facultad de la percepción de los mundos superiores, pero en mayor grado de lo que fue realmente en el pasado, ya que estará en conexión con el sistema nervioso voluntario y bajo el pleno control de su voluntad. A través de ese medio de percepción,  todas las avenidas del conocimiento le serán abiertos.
            El despertar de los dos órganos mencionados es llevado a cabo por medio de un entrenamiento esotérico como sigue: en la mayoría de la gente, la mayor parte de la fuerza sexual es usada para la gratificación de los sentidos. Cuando el aspirante a la vida superior comienza a refrenar esos excesos y a dedicar su atención a pensamientos y esfuerzos espirituales, la energía sexual no utilizada, comienza a ascender subiendo en volumen cada vez mayor, atravesando el corazón y la laringe o la espina dorsal y la laringe o ambos, para pasar luego en forma directa entre el cuerpo pituitario y la glándula pineal, hacia el punto de la raíz de la nariz, donde el Espíritu Humano tiene su asiento.
            Estas corrientes deben ser cultivadas en gran extensión, antes de que el verdadero entrenamiento esotérico pueda comenzar. Este es un paso necesario así como un pre-requisito entes de que tenga lugar un buen trabajo conciente en los mundos interno. Una vida moral dedicada a pensamientos espirituales debe ser cultivada por el aspirante por cierto tiempo antes de ser posible comenzar el trabajo que le dará el conocimiento y dominio suprafisico que le permitirá llegar a ser en el sentido más cierto, un verdadero servidor de la humanidad.
Resumen de un folleto publicado por el Señor Max Heindel.

ASOCIACION INTERNACIONAL DE CRISTIANOS
MISTICOS MAX HEINDEL
Colombres 2113 – Bº Lomas de San Martín
5.008 – Córdoba – República Argentina

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Agradecemos al Sr. Raúl Sasia, por este aporte

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