jueves, 7 de octubre de 2010

LA CREACIÓN DE LAS MADRES


LA CREACIÓN
DE LAS MADRES

Dios, que estaba ocupado en crear a las madres, ya llevaba
seis días trabajando horas extras, cuando un Ángel del cielo
se le presentó y le dijo:

- Te afanas demasiado Señor.

Y el Señor le contestó:

- ¿Acaso no has leído las especificaciones que debe llevar el
pedido? – Esta criatura tiene que ser lavable de pies a cabeza,
pero sin ser de plástico, llevar 180 piezas movibles,
todas reemplazables, funcionar a base de café negro y sobras
de comida, poseer un regazo que desaparezca cuando
se ponga de pié, un beso capaz de curar todo, desde
una pierna rota, hasta un amor frustrado. Y además seis
pares de manos.

El Ángel confundido exclamó:

- ¿Seis pares???!!!

- Si, pero no son las manos lo que me preocupa- contestó el
Señor- sino los tres pares de ojos...

- ¿Y eso para el modelo normal?, preguntó el Ángel.

- Sí, respondió el Señor. Uno para ver a través de la puerta
siempre que pregunta: “niños, ¿qué están haciendo ahí adentro?”,
aunque lo sepa muy bien. Otro tras la cabeza, para ver
lo que más le valdría ignorar pero que precisa saber. Y desde
luego los dos de adelante, para mirar a sus hijos en apuros y
decirles sin pronunciar siquiera una palabra: “ya entiendo hijo,
te quiero mucho”.

El Ángel le tiro de la manga y le dijo mansamente:

- Vale más que vayas a la cama, Señor, mañana será otro
día...

El Señor le contestó:

- No puedo y además me falta poco. Ya hice una que se cura
por sí sola cuando se enferma, que es capaz de alimentar
a una familia de seis personas con solo un puño de carne
molida y de persuadir a un chiquillo de nueve años a que
esté quieto bajo la ducha.

Lentamente el Ángel dio una vuelta en torno de uno de los
modelos maternales.

- Me parece demasiado delicada, comentó con un suspiro.

- Pero es muy resistente, aseguró Dios emocionado. No tienes
idea de lo que es capaz de hacer y sobrellevar.

Por último el Ángel se inclinó y pasó su dedo por la mejilla
del modelo y dijo:

- Tiene una fuga, Señor...!!!

El Señor le contestó:

- No es una fuga, es una lágrima.

- ¿Y para qué sirve?, preguntó el Ángel.

- Para expresar gozo, aflicción, desengaño, pesadumbre, soledad,
tristeza u orgullo, contestó el Señor.

- ¡Eres un genio Señor!!! ¡Hasta eso tuviste en cuenta!!!

Y Dios con un perfil de tristeza en su rostro, contestó:

- No fui yo. Yo no puse esa lágrima en su rostro, ¡lo hizo ella
sola!!!!

* * *

467 - JOYAS ESPIRITUALES - 05/01 - FRATERNIDAD ROSACRUZ DEL PARAGUAY

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