jueves, 4 de noviembre de 2010

Pensamientos (2)




Pensamientos (2)
Recopilaciones por el Hno. José Ocampos


El día que el mundo aprenda que los amorosos pensamientos son el
bálsamo curativo de las heridas del alma; que los pensamientos de armonía,
de belleza y de verdad, enaltecen, dignifican y alientan siempre, y
que los opuestos implican destrucción y crimen, descubrirá por fin la existencia
dichosa.

¿No valdría la pena de ser capaces de trocar, mediante el pensamiento,
la discordia por la armonía, el odio por el amor, el temor por el
coraje, le preocupación por la tranquilidad, la tristeza por la alegría?

Si alguna vez se reunieran los buenos pensamientos, formarían una
poderosa fuerza del bien y del amor.

La verdadera causa de la guerra son los pensamientos, los sentimientos
y las acciones, que directamente o indirectamente niegan la fraternidad
humana universal.

Los pensamientos de odio, de envidia, obran como levadura ponzoñosa,
son como focos ulcerosos que difunden sus virus por todo el cuerpo
y especialmente en la mente.

Además de ser buenos en los pensamientos, seamos buenos de
una buena voluntad, en las palabras y en las obras.

El pensamiento es fuerza viva en todas partes; es atmósfera creadora.

En él se transforman los hombres en ángeles, en camino hacia el
cielo.

Alguna vez el pensamiento será el lenguaje universal.

Cuando numerosas almas se congregan en el círculo de tal o cual
actividad, sus pensamientos se entrelazan formando núcleos de fuerza
viva, a través de las cuales uno percibe su porción de alegría o de sufrimiento
de la vibración existente.

No hay que permitir que en la mente queden pensamientos vacíos,
hay que hacer lo posible para que todos los sitios de la mente se llenen
de pensamientos de optimismo, fe, convicción, y amor.

Lavemos cada día nuestra mente de pensamientos de escasez y
reemplacémoslo por pensamientos de éxitos.

La humanidad se ha ido transformando, evolucionando a través de
los pensamientos sabios.

El pensamiento firme, sostenido, sirve de apoyo a la voluntad de
accionar, pero además se necesitan las condiciones y facultades requeridas
para el logro del propósito. Si, por ejemplo, un analfabeto quisiera ser
ministro, le sería imposible porque le falta aptitud, en cambio, muchas
personas fracasaron pese a tener grandes aptitudes, porque la desconfianza,
la timidez, las retuvieron en forma vitalicia en esa posición inferior a
su verdadero valor.

Limpiémonos de viejos y fúnebres pensamientos y hagamos renacer
nuestra mente y nuestro espíritu. El renacimiento refresca la personalidad.

Los buenos pensamientos estimulan la salud, estimulan los buenos
proyectos, nos preparan para llevar a cabo las ideas que nos forjamos, en
cambio, los pensamientos malos nos predisponen a los fracasos, a los
retrocesos, al estancamiento.

El primer mandamiento de la ley humana es aprender a pensar; el
segundo, es hacer todo lo que se ha pensado. Aprendiendo a pensar se
evita el desperdicio de la propia energía.

Cuando el pensamiento del bien se convierte en parte y parcela de
todo ser humano, sólo entonces no cobijará ninguna mala intención.

Un buen pensamiento que viene reemplazando a otro malo crea
luego un nuevo modo de ver las cosas. Es el escudo más sólido contra el
alcance del mal.

Todo aquél que después de escuchar y observar piensa y luego de
pensar medita, no puede dejar de reconocer y apreciar lo que es bueno y
lo que es malo.

Quien tenga su alma ensombrecida con pensamientos impuros, jamás
podrá acercarse al Gran Templo de la luz, que es Dios.

¿Cómo se mejoran o se corrigen los malos pensamientos? Aunque
es muy difícil evitar que se filtren en nosotros, en cambio, se pueden
sustituir por pensamientos nobles, bondadosos, amorosos, sinceros. Por
principio de física sabemos que dos cuerpos no pueden ocupar el mismo
espacio. Apliquemos este principio y resolvamos que dos pensamientos
no pueden ocupar la mente al mismo tiempo.

Acuérdate de cada una de tus palabras, pensamientos y acciones,
según su naturaleza, iluminan u oscurecerán tu vida presente y las futuras.

Así como los malos pensamientos y las malas acciones están prestos
a saltar sobre ti como tigres y devorar tu paz; analógicamente puedes
estar seguro de que tus buenos pensamientos y tus buenas acciones
estarán prestas a defenderse siempre.

No existe en el mundo fuerza más poderosa que la de un pensamiento
lleno de amar. Es un verdadero escudo que protege al ser amado
en quien pensamos.

* * *

470 - JOYAS ESPIRITUALES - 08/01 - FRATERNIDAD ROSACRUZ DEL PARAGUAY

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