martes, 27 de julio de 2010

“Las Bodas Místicas” - Apocalipsis IV - L o s S í m b o l o s B í b l i c o s a l a Luz d e l a F i l o s o f í a R o s a c r u z




L o s S í m b o l o s B í b l i c o s a l a Luz
d e l a F i l o s o f í a R o s a c r u z

Traducido de la revista Correio Rosacruz del
Centro Fraternal Rosacruz de Río de Janeiro - Brasil

Apocalipsis IV

Las Bodas Místicas”

Yo oí como la voz de una gran multitud, como el estruendo de muchas
aguas, y como la voz de grandes truenos, que decía: ¡Aleluya,
porque el Señor nuestro Dios Todopoderoso reina!

Gocémonos y alegrémonos y démosle gloria; porque han llegado
las bodas del Cordero, y su esposa se ha preparado.

Y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente;
porque el lino fino es las acciones justas de los santos.

Y el ángel me dijo: Escribe: Bienaventurados los que son llamados
a la cena de las bodas del Cordero. Y me dijo: Estas son palabras
verdaderas de Dios”.

Apocalipsis, 19: 6-9

En el Apocalipsis están las Bodas Místicas de la Esposa y del Cordero.

Las bodas existen en la experiencia de todo Ego, y siempre
bajo circunstancias similares. Uno de los primeros requisitos exigidos
al Discípulo para realizar la Iniciación es que el Espíritu se sienta como
abandonado por todos, sin un solo amigo, y permanezca solo; sin
embargo, no es un abandono externo, pero sí en soledad interna.

Cuando se llega al punto en que el Ego no ve ningún auxilio de
ninguna fuente terrenal, cuando se vuelve de todo corazón al Cielo
y, en oración, pide socorro, entonces viene aquél que lo ampara y,
también, la oferta para realizar las Bodas.

En otras palabras, El Maestro Instructor vendrá siempre en respuesta
a las fervorosas oraciones del aspirante que el mundo abandonó,
y él al mundo. Ofrece cuidar de aquél que esté ansioso por ser
guiado e inmediatamente vence la falsedad con la espada de la Verdad;
mas, habiendo dado esta prueba, de ahí en adelante él requiere
de una Fe absoluta e incondicional del Discípulo.

Que esto se imprima sobre vuestra Mente, que se marque en vuestro
ser con letras de fuego; que habiendo llegado en respuesta a las
oraciones –que no fueron meras palabras, sino una vida de sufrimiento
y victoria de las aspiraciones más altas- se le enseña como
desarrollar poder y capacidad. Con la ayuda del Instructor para guiarlo
y enseñarlo, es necesario que de ahí en adelante tenga Fe Absoluta
en él, porque de otro modo le sería imposible trabajar con el Discípulo.

LA LECCIÓN DADA POR LOHENGRIN

El heredero del Ducado de Brabante desaparece. Es apenas un
niño y hermano de Elsa (heroína del drama), la cual es acusada de la
muerte del hermano por aquellos que la quieren mal (por interés en el
Ducado). Ortrud y Telramund son los acusadores o enemigos.

Elsa es llamada ante la corte real para defenderse de sus
acusadores, pero ningún caballero apareció todavía para defender su
causa y castigar a sus calumniadores.

Elsa siente una gran angustia en su corazón y clama por auxilio,
evocando a un caballero que había visto en sueños.

Se le aparece, entonces, en las aguas del Río un Cisne, sobre el
cual se encuentra de pie un caballero. Éste, llegado al lugar del juicio,
salta a tierra y se ofrece para defender a Elsa, con la condición de que
ésta se una en Bodas con él, pero sin embargo, que nunca pregunte
su nombre. Ella accede rápidamente a esto, porque él no le es un
extraño; lo ve frecuentemente en sus sueños, y aprendió a amarlo.

Entretanto, Elsa dejó de ser fiel a su promesa y dudó del Caballero
del Cisne. Rompió su promesa. Lohengrin interroga a Elsa sobre la
razón de su cambio. Ella le dice que desea saber su nombre.

Es así que el Discípulo aprende la Lección de ser exacto y honrado
para consigo mismo.

Como vimos, la história de Lohengrin encierra una de las más importantes
lecciones a ser aprendidas en el camino de la realización,
sin la cual nadie llegará jamás a las más profundas verdades o la
Iluminación de las Bodas.

En el Apocalipsis, es necesario que la novia use su vestido de Bodas
de lino fino, limpio y brillante, porque el lino fino son las justificaciones
de los Santos.

“Yo me postré a sus pies para adorarle. Y él me dijo: Mira, no lo ;
hagas; yo soy consiervo tuyo, y de tus hermanos que retienen el testimonio
de Jesús. Adora a Dios; porque el testimonio de Jesús es el
espíritu de la profecía”.

Apocalipsis, 19: 10.

***

455 - JOYAS ESPIRITUALES - 05/00 - FRATERNIDAD ROSACRUZ DEL PARAGUAY

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