sábado, 7 de agosto de 2010

Algo para reflexionar - Recopilaciones por José Ocampos


Algo para
reflexionar

Recopilaciones por José Ocampos



Camina alegre a través de la vida.

Canaliza tu fuerza espiritual y mental para los sublimes intereses
de la humanidad y para la felicidad de las personas que te rodean. NO
TE DESANIMES NUNCA! Aprende a comenzar y a recomenzar!

No te dejes arrastrar por la indiferencia: si caes, levántate y vuelve
a empezar. Si te equivocaste, levántate y comienza de nuevo. Si no
logras dominarte, fortifica tu voluntad y recomienza de nuevo. NO TE
DESANIMES JAMÁS!

Tal vez al final de la lucha queden cicatrices, pero éstas se transformarán
en luces ante el Padre Todopoderoso y Misericordioso.

Siembras semillas de bondad y de amor, pero no te preocupes
por los resultados futuros, si es que no obtienes el resultado que esperabas,
o el beneficio no produjo la gratitud deseada, no te disgustes,
ayuda y sigue adelante. Confía en el tiempo.

No des odio a las piedras colocadas por la envidia, por el chisme,
por la intriga.

Marcha con la cabeza erguida, y si te hieren recuerda que las
cicatrices serán luces que marcarán tu victoria.

Si el sufrimiento llamó a tu puerta, no te desesperes. Son bienaventurados
los que lloran, porque serán consolados.

Para que tu dolor duela menos, aprende a conformarte con él,
porque él es tu liberación.

No pierdas la calma!. No te dejes dominar por la cólera, tu hígado
es demasiado valioso para que lo arruines. No recuerdes tus dificultades
porque perjudicarás tu salud y provocarás enfermedades.

No hagas a los demás lo que no quieres que te hagan a ti.

No hables de pobreza o dificultades, pues si hablas de esos temas,
más se agravarán. Habla de salud y abundancia y vive con optimismo
y alegría.

Renueva cada mañana la alegría de vivir.

La fragancia de la virtud se defiende, aún contra la peor tormenta.
La fragancia del hombre recto penetra donde sea.

Aun en las peores circunstancias no tenemos que perder la serenidad
que es un don de la divinidad.

Cuando se ve a tanta gente mediocre triunfando, deberíamos sentir
como si se tuviera una herida que es agravada por ese triunfo irreal, y
entonces darse cuanta de su real valía y demostrar a fuerza de acción,
vergüenza, energía, valor y coraje, todo lo que es capaz sin envidia,
sin egoísmo.

La palabra está, en cierto sentido en el corazón de toda filosofía
como condición para el progreso. La palabra fracaso, antes que su
mismo significado debe ser como un elemento motor de gran potencia
para avanzar como cohete por el sendero del triunfo.

La historia de cualquier genio o de cualquier héroe será siempre
la historia del trabajo, la perseverancia, el valor, la fe, el optimismo, el
entusiasmo, que no ha podido ser reducido por ningún obstáculo. El
genio es una paciencia prolongada hasta el éxito.
Si queréis ser ricos; dícese: No aprendáis solamente a saber cómo
se gana, sino también como se ahorra.

Pensamiento de Goethe: “Si se pierde el ánimo, todo está perdido;
más valdría entonces no haber nacido”.

Uno tiene que radiografiarse a sí mismo y así constatar de qué
fuerza dispone, qué fuerza le falta, de qué debilidad padece y estudiarla
a fondo para limar y pulir sus defectos; para perfeccionar sus cualidades
y corregir deficiencias.

Sin orden os exponéis a ser inoportunos; sin calma os exponéis a
la fatiga y al cansancio, y sin disciplina os exponéis al fracaso.
El destino no es un Dios ni tan siquiera una entidad. El destino es
la sucesión de una serie de acontecimientos debido a la ineptitud o a la
cualidad de una persona.

Cada movimiento del hombre que aspira y respira aire de triunfador,
debe ser movido por todo el arsenal de su fortaleza, que son incontables:
fe-optimismo-entusiasmo-voluntad-tenacidad-resolución-determinación-
seguridad-orden-displina-vocación-sacrificio-esfuerzo.

Dios es un misterio para el que lo busca, pero no es secreto para
el que lo ama.

Hoy día se jerarquiza el egoísmo, la vanidad, la corrupción, y se
desconoce los verdaderos valores como la honestidad, la corrección,
la humildad, el respeto.

Hay muchas formas de dar hospitalidad: calmar a la gente de su
desesperación, de su angustia. Solidarizarse con la gente a quien le
toca transitar por un largo peregrinaje de la senda del dolor con altivez,
con amor, con beatitud, con las lacerantes heridas del titánico esfuerzo,
pero con la permanente luz y bendición del Señor que nunca abandona
a sus hijos en los trances difíciles. Es una verdadera maravilla, es una
belleza que no se puede describir, constatar a seres privilegiados transitar
por la senda del dolor sin perder la fe y dejando como un maravilloso
ejemplo la jerarquía de un ser humano excepcional, digno de ser imitado
porque son capaces de consumirse por los demás.


***


457 - JOYAS ESPIRITUALES - 07/00 - FRATERNIDAD ROSACRUZ DEL PARAGUAY

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