lunes, 30 de agosto de 2010

Pobreza (I) Recopilaciones por el Hno. José Ocampos


Pobreza (I)
Recopilaciones por el Hno. José Ocampos


Dice la Hna. Teresa de Calcuta: “Nuestra Congregación está entregada
de lleno a realizar esto: Dar de comer a Cristo que tiene hambre,
vestir a Cristo desnudo, asistir a Cristo enfermo, ofrecer alojamiento
a Cristo desahuciado (los pobres representan a Cristo)”.

Cuando somos pobres en dinero, también somos ricos en algo:

podemos mostrar regocijo, podemos sonreír y tener el corazón alegre.

“NO BUSQUEIS EL LUJO AL HACER VUESTRAS COSAS, SINO
LO ESPECIAL ; ENTONCES LA POBREZA SE VOLVERÁ BELLEZA
Y ARMONÍA”.

Dijo San Francisco de Asís: “En los pobres encontré la fuerza de
vivir, porque encontré en ellos mi mañana, mi vocación, la alegría de
hacer algo vÁlido en mi vida. Los pobres me educaron en la paciencia,
pero por encima de todo, me abrieron el corazón para comprender
mejor a la gente”.

La maldición no está en la pobreza, sino en la riqueza, en el poder,
que endurece los corazones y los envenena.

También dijo San Francisco: “La pobreza no es un error de la
creación, un olvido de Dios, sino el modo auténtico, rudo, para excavar
en su amor gratuito y la fe. No es caos que aferra a los hombres a
hacerles llorar y maldecir el día que nacieron, sino para bendecir el día
que fueron engendrados en el seno materno”.

Sigue diciendo San Francisco
de Asís: “La pobreza es el lugar más privilegiado de lo divino, la
escuela más alta del verdadero amor, la atracción más poderosa de la
misericordia, el encuentro facilitado con Dios, el modo más seguro
para atravesar esta tierra”.

Por pobres y miserables que seamos, en algún aspecto siempre
tendremos más que otro. Nadie puede decir que no tiene nada que
dar. Lo que se necesita es tener la mano abierta y el corazón pronto.

Decía San Agustín: “El corazón lleno de amor, siempre puede dar algo”.

Crece alarmantemente la pobreza en todo el mundo, se ensancha
la brecha y entre los pobres y los ricos. Cada vez aumenta más la
angustia de familias enteras que no pueden satisfacer sus mas elementales
necesidades para vivir con dignidad.

La verdadera grandeza se halla en el alma y no en el hombre, de
manera que en el cielo sabremos cuáles son nuestros títulos de nobleza.
Entonces cada uno recibirá de Dios la alabanza que merece y quien
en la tierra haya querido ser el más pobre, el más olvidado por el amor
de Jesús, será el primero, el más noble y el más rico.

La persistencia del hambre en el mundo, problema que afecta a
unos 800 millones de personas, implica nuevos factores entre las causas
del problema como la violencia, el medio ambiente, la sobre población,
la discriminación y la falta de acceso de las minorías y marginados
a los resortes del poder.

El instituto PAN para el mundo, un grupo privado con sede en
Washington, alertó recientemente, sobre la aparición de los signos del
hambre en las naciones industriales como en los Estados Unidos, como
efecto de las transformaciones económicas y el desempleo.

David Beckermann, presidente del grupo privado, al referirse a la
“geografía” del hombre dijo que este problema dejó de ser una crisis
exclusiva del tercer mundo y que su persistencia deteriora los valores
humanos como la solidaridad.

Existen dos grupos que son los más afectados por la situación de
la pobreza mundial y son las mujeres y los niños.

El 70% de las mujeres son pobres. Los niños también padecen
pobreza. Cada año mueren 13.000.000 de niños menores de 5 años,
mueren de desnutrición.

Decía Mahatma Gandhi: que la pobreza es la peor forma de violencia
porque hace patente la injusticia.

Fotografia Pobreza



El chileno Juan Somovia describe a la pobreza como el peligro de
la bomba social.

Hasta el momento el argumento discursivo de la pobreza y de su
extremo lógico, cada día más real, la miseria, tan solo a servido para
renta, fortuna y ganancia de técnicos. Ellos comen, los pobres no.

Ellos viven, los pobres fallecen. Ellos crecen, el pobre desconoce el
desarrollo. La pobreza es un gran negocio. Cada día aumenta más el
número de pobres y la riqueza de los ricos sigue aumentando.

Un requisito para la paz es combatir la pobreza, y reducir las iniquidades
sociales, en fin, hacer realidad el paradigma de que el desarrollo
humano en el hombre sea el centro y el fin de las políticas públicas,
no sólo es un imperativo económico y social, como acertadamente
lo ha señalado un informe de las Naciones Unidas. Es además un
requisito de la paz pública, que sólo es posible cuando los ciudadanos
tienen la convicción de vivir en sociedades justas en las que no existen
privilegios y las oportunidades iguales para todos.


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462 - JOYAS ESPIRITUALES -- 12/00 -- FRATERNIDAD ROSACRUZ DEL PARAGUAY

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