miércoles, 25 de agosto de 2010

Prueba sonreir (2) Recopilaciones por José Ocampos


Prueba
sonreir (2)

Recopilaciones por José Ocampos


“Salí y fui a un lugar solitario, y allí oraba”

Con un rostro sonriente y como si mis pies tuvieran alas, volví a mi
rosal. Después de todo, su aspecto no me parecía tan desastroso. Cuando
empecé a retirar la tierra esparcida por su alrededor, el jardinero de mi
vecina se acercó a mí y me dijo alegremente: “He traído abono. Las raíces
de ese rosal requieren un poco de cuidado y yo me encargaré de
ello”. Su semblante moreno con el sol tenía una agradable y alegre sonrisa.

Yo también sonreía.

“Ahora somos hijos de Dios”.

Si quieres estar a tono con el ritmo y la alegría del Universo, con su
gente y sus actividades, aplica tu alegría en dirección hacia la armonía y
la unidad; llena tu mente de pensamientos, que sólo encierren aquello
que sea hermoso y útil; que tu rostro sonría y no dejes por un momento de
caminar en Su presencia, consciente de Su poder y amor.

Cuando tengas ocasión de criticar u odiar, cuando tengas que condenar
o encontrar faltas, cuando por algo tengas que turbarte o proferir
palabras amargas o poco amables, párate un momento y examina tus
sentimientos y la cara que pongas cuando estás enfadado y descompuesto;
recuerda el aspecto de tu rostro en el espejo y alza las comisuras
de tus labios.

SONRIE

Observa atentamente cómo los malos pensamientos se disuelven y
los buenos toman su lugar.

Cuando la paz y el amor rijan tu espíritu, tú irradiarás Paz y Amor
sobre las personas con quienes tengas contacto y como Jesús, atraerás
a tus semejantes.

“Este es el camino, andas en el”

El buen humor es un poderoso antídoto. Puede curar toda clase de
molestias, perjuicios, mala voluntad, crítica, ira u odio. Una sonrisa puede
desarmar a los gruñones, a los murmuradores y a los calumniadores.

Puede expresar la gracia de Cristo.

Tengo un conocido que tiene el terrible hábito de hacer comentarios
negativos en mi presencia. Diez minutos con él y me vuelve más tenebroso
que la noche más oscura. Un día que él estaba más cargado de veneno
que nunca en contra de cierto señor, me acordé del Salmo 16 que
dice: “En tu presencia hay plenitud de gozo”. No se extrañó al verme
sonriendo. Según el iba hablando, yo seguía sonriendo. Cuando nos despedimos,
yo no había dicho ninguna palabra negativa. Mi sonrisa me había
salvado. Desde entonces he resuelto sonreír a empleados cansados,
encargados de ascensores, a conductores de autobuses y a camareras
fatigadas. Es maravilloso ver como sus caras descompuestas se iluminan
al tener que devolverme la sonrisa.

“Si perdonáis a los hombres sus ofensas, os perdonará también a
vosotros vuestro Padre Celestial”

Si sientes la necesidad de más amor en tu vida, procura ser más
cariñoso hacia todo el mundo con quien tengas trato, tanto mental como
físicamente. En vez de arrugar el entrecejo por situaciones o personas,
sonríe.

Para ganar la serenidad de tu mente y de tu corazón, para tener la
calma y el sosiego de tu espíritu, ten confianza en que Dios hace que
todas las cosas de la vida funcionen bien”

“El corazón alegre hermosea el rostro”.

Hoy vive con la seguridad de que dentro de ti mora la Presencia
armonizadora. Deja que la luz de esta Presencia te ilumine, que ilumine tu
rostro, que anime tu cuerpo; proclama al mundo que te rodea esa Presencia
que reside en tu interior. Si quieres estar bien, se quieres prosperar,
si quieres tener paz y alegría, si quieres que la gente te quiera, has de
estar contento. Sonríe con facilidad, sincera y bellamente. Siéntete elevado,
alegre y de buen humor.

“El que es de corazón alegre tiene un banquete continuo”.

* * *

461 - JOYAS ESPIRITUALES - - 11/00 - - FRATERNIDAD ROSACRUZ DEL PARAGUAY

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